El terrorista explicado como “héroe” de novela
Hubo el Libro de Manuel de Julio Cortázar, que ya describía un secuestro político en voz de uno de los organizadores, y que acaba mal, pero el terrorista-narrador tras el 11-S se ha convertido en un género en sí. Cierto es que cuando Yasmina Khadra escribió sus novelas negras de Argel, ya diseccionó exhaustivamente el sujeto terrorista en su vertiente islamista, y no menos impactantes en esa temática fueron sus novelas El Atentado y Las sirenas de Bagdad, pero tanto la novela de Slimane Benaïssa Le dernier jour d’un damné, como las recientes de varios escritores anglosajones, cuyo nombre no recuerdo aunque sean famosos (¿Martin Amis, Philip Roth, por ejemplo?) y que no he leído, hacen del momento terrorista la tragedia filosófica del hombre, con mayor o menor acierto. Por supuesto, cabe seguir citando antecedentes: Los Justos de Albert Camus, los relatos urbanos de Hanif Kureishi, y probablemente estoy obviando la referencia más importante, Dostoievski, que no he leído. En La Statue de Condillac retouchée, de Yves Velan, el paso a la acción terrorista se enlaza con el desmantelamiento del Saber positivista de la izquierda marxista de la Guerra Fría. En Vies et mort d’un terroriste américain, el segundo volumen de la Tetralogía Artificial de Camille de Toledo, la biografía de Unabomber es sólo uno de los hilos argumentales, que enlaza con la biografía ficticia de Eugene Green, un terrorista de nuevo cuño -no diré más-, y con la iluminación sentimentalista de los fetiches domesticados del horror a gran escala. Si alguien tiene más ejemplos, le invito a añadirlos en comentarios. Gracias.
Ecos jolipunks del Archimundano en Slavoj Zizek
Leo en El País el artículo del prolífico y veterano filósofo Slavoj Zizek, Mayo del 68 visto con ojos de hoy, traducido por la muy profesional María Luisa Rodríguez Tapia. No es que el artículo sea lo mejor de Zizek, pero está bien escrito y sobre todo me ha recordado pasajes, frases enteras y citas de Punks de boutique, de Camille de Toledo. Entre las más evidentes señalo las siguientes, comenzando por el esloveno:
Existen buenos motivos para mantener una opinión tan escéptica. Como dicen Luc Boltanski y Eve Chiapello en The New Spirit of Capitalism, a partir de 1970 apareció gradualmente una nueva forma de capitalismo, que abandonó la estructura jerárquica del proceso de producción al estilo de Ford y desarrolló una organización en red, basada en la iniciativa de los empleados y la autonomía en el lugar de trabajo. En vez de una cadena de mando centralizada y jerárquica, tenemos redes con una multitud de participantes que organizan el trabajo en equipos o proyectos, buscan la satisfacción del cliente y el bienestar público, se preocupan por la ecología, etcétera. Es decir, el capitalismo usurpó la retórica izquierdista de la autogestión de los trabajadores, hizo que dejara de ser un lema anticapitalista para convertirse en capitalista. El socialismo, empezó a decirse,no valía porque era conservador, jerárquico, administrativo, y la verdadera revolución era la del capitalismo digital.
Así dice el Archimundano (p. 82):
Sean subversivos, peligrosos, visionarios, hostiles, anarquistas, punks, yonquis. “Destruction is cool”, enseñaba Tom Peters, el gurú del management americano, en su libro The Circle of Innovation. Esa era la retórica de la economía de la revolución permanente. Ni siquiera hacía falta leer El Nuevo espíritu del capitalismo, de Luc Boltanski y Eve Chiapello. No había más que abrir los ojos: Estados Unidos, 1996. Londres, 1997. París, primavera del 2000. Llega la nueva economía. Bienvenidos al ciberespacio. Muera la jerarquía. Parecía una reedición mercantil de otra primavera en la que los lemas, a falta de espacios publicitarios, se escribían directamente en las paredes. Llamaban a cambiar el mundo, a recrearlo según los deseos, a gozar sin trabas.
Por supuesto, la mención del final dialéctico:
Muchos elementos indican que las cosas no son tan sencillas. Si observamos nuestra situación desde la perspectiva del 68, debemos recordar su verdadero legado: el 68 fue, en esencia, un rechazo al sistema liberal-capitalista, un no a todo él. Es fácil reírse de la idea del fin de la historia de Fukuyama, pero la mayoría, hoy día, es fukuyamaísta: se acepta que el capitalismo liberal-democrático es la fórmula definitiva para la mejor sociedad posible y que lo único que se puede hacer es lograr que sea más justa y tolerante.
Que el francés desarrolla por ejemplo aquí (p. 38):
Dejo a los filósofos zanjar si Fukuyama tiene o no razón. Prefiero concentrarme en el empleo vulgar y repetido de la expresión “Es el fin de la Historia”. Hay que entenderla como lo hace un niño, por la noche, cuando se cierra el libro, la voz se calla, se apaga la luz, y desaparece la sombra de quien nos acompaña en el sueño, dejando tras ella una frase dulce y amarga: “Duerman tranquilos”. Nos adormecieron con esta frase. Somos los hijos de este elogio fúnebre.
Y por supuesto, el incidir en el simbolismo de la conciencia del hundimiento:
El 11 de septiembre de 2001, cayeron las Torres Gemelas; 12 años antes, el 9 de noviembre de 1989, cayó el Muro de Berlín.
Y así lo escribió C. de Toledo (p. 31):
9/11 por 9 de noviembre de 1989, y el 11/9 por 11 de septiembre de 2001. La caída de un muro y la caída de las torres. Búm por detrás. Badabúm por delante. Dos veces 9, dos veces 11, y dos derrumbes. Entre estos dos hitos, aprendí a llamar capitalismo a lo que desde siempre se llamó crecer.
Cabe añadir que pueden parecer coincidencias naturales. Sin embargo, como la reflexión de ambos se adentra en la obligatoriedad del deseo, y en las posibilidades de lo no-concebido dentro del marco, me atrevo a pensar que quizás Zizek haya podido hojear o leer en los últimos meses el ensayo, quizás en la traducción italiana, donde se comenta en el prólogo la época abierta por la lucha contra el terrorismo. Yo reprochaba a El País que trabajase en el Babelia con automatismos, delegando en el trío de UPyD el desarrollo de los enfoques sobre Mayo del 68. Me alegro de que con la publicación de este artículo El País acepte que ha merecido la pena seguir diagnosticando nuestra época sellada con el romanticismo de los ojos abiertos. Zizek enlaza al capitalismo de los nuevos muros -Israel y Palestina, USA y México, España y Marruecos- con el espejismo de la alienación en los tres niveles del hombre y la privatización de lo común. No puedo sino darle la razón, pero tengo mis reservas a la hora de sistematizar como un mismo fenómeno el colonialismo bélico israelí y las políticas contra la inmigración, que por supuesto son criticables, pero no vulneran el Derecho Internacional. El Muro del Apartheid en Cisjordania mantiene toda su excepcionalidad en términos de injusticia, y no tiene sentido orientalizarlo más de lo que ya está, despojándolo de su terrible realidad exacta.
Apuntes sobre el concepto de Al-Andalus
Abdennur Prado me señala el interés de la obra publicada por el profesor Anouar Majid. Su reflexión gira en torno a la cultura, las respuestas a la hegemonía imperial americana, y los retos del islam contemporáneo. Aborda por ejemplo los fenómenos contemporáneos islamistas, el feminismo islámico y los estudios sobre postcolonialismo. Su postura se configura como doble crítica a Occidente y al Islam, y no duda en apropiarse el término herético, que ya discutí en el blog, cargándolo como reivindicación expresa de la disensión siempre necesaria.
Otro de los conceptos que ha empleado es el de Edad Post-Andalusí, el mundo tras el año 1492. Según él, desde entonces la visión global occidental se desarrolla contra mundos particulares -entre ellos el islámico - que tienden a encerrarse en la orotodoxia como comportamiento defensivo. Espero no malinterpretar lo que entenderíamos por postandalusismo: el conjunto de fenómenos culturales derivados de la desaparición de Al-Andalus como referente del mundo islámico, y la incidencia en el mundo árabe contemporáneo. Al no haber leído nada de primera mano, no sé si el autor lo pone el postandalusismo en relación con el otomanismo, el desarrollo del sistema otomano en Anatolia, paralelo a la Conquista de Granada, y la hegemonía de ese modelo en buena parte del mundo árabe. A mí sí me parece oportuno pensar los dos procesos -al Oeste y al Este del Mediterráneo- en paralelo, ya que así se comprueba que son evoluciones casi biológicas de las extesiones demográficas en las cartografías de la diacronía, y se relativiza el énfasis en los factores históricos del proceso señalado.
Realmente, el concepto de Al-Andalus merece ser interpretado como la expresión ambigua de dos realidades: un mundo medieval que estimula todos los elementos de la modernidad universalista, y una evolución histórica sometida a todos los condicionantes geográficos y civilizatorios. Libera pero está encerrado. El amor andalusí explica la cortesía, y al mismo tiempo se resiste a encarnarlo en su forma más exitosa, la pasión heterosexual. El siglo XI nos sirve para plasmar su riqueza, pero al tiempo se evita así ver cómo siguió evolucionando hasta el XIII. Las Taifas esconden a los Almohades. Granada nazarí, a su vez, se superpone sobre Córdoba omeya: el destino ya escrito. Los siglos se confunden en un todo imposible. Al-Andalus además es expresión de un islam futuro, en la hoguera de un mundo global donde la pregunta es respuesta: otro mundo es posible.
Teniendo en cuenta las circunstancias
Leo esta misma tarde en webislam un artículo de fondo de los que me gustan, escrito por Taliba, amiga que me regala a menudo comentarios como “smallbluething”, y que escribe el blog La grieta en el cristal. Me gusta porque incide en la cadena de manipulaciones informativas, repeticiones, “compromiso”, “denuncia” y culpabilidad nuestra como espectadores cotidianos de todo tipo de masacres. Pero lo bueno es que se centra en el caso más complejo de la actualidad, el de China. Así , se suceden las informaciones, contrainformaciones y “opiniones alternativas” sobre “conspiraciones informativas”.
Propongo un planteamiento de tesis- antítesis - síntesis de la cuestión:
a) China es una dictadura sin información libre. No obstante, la población no es ni inculta, ni está absolutamente engañada, ni es incapaz de pensar por sí misma. Parece mentira que haga falta recordarlo. Así pues, hay parte de la población que está realmente indignada con la información occidental sobre lo que sucede en China en general, y que no acepta que su país sea señalado con el dedo como el malo de todas las películas. También hay actos de propaganda del gobierno que se expresan en los mismos términos, pero esta vez con la clara intención de esconder y minimizar los abusos que se cometen en el país y que tienen como responsable en primera instancia al gobierno “comunista”.
b) En los EE.UU. gobierna una administración obsesionada con su hegemonia en el mundo, que no tolera que nadie, ni Europa ni Rusia ni China, le haga sombra en sus zonas de influencia. No obstante, el uso de medidas directas para ejercer su hegemonía sólo se produce cuando no entraña riesgos, como sucede en Irak. En el resto de los casos, las estrategias de “contención” se tramitan por sectores aliados pero independientes: corporaciones. Las corporaciones mediáticas trabajan por su cuenta, teniendo en cuenta también los intereses hegemónicos. En el caso de China, la denuncia de los atropellos antes mencionados está permitida en la medida en que China estorba bastante y puede aguantar una buena paliza mediática sin riesgo de que se desmorone el régimen. Como señala Taliba, la CNN está al mismo tiempo preparando con los grupos mediáticos chinos la cobertura de los JJ. OO.; la campaña de “contrainformación” no prosperará pues más allá de la fecha de inauguración, al menos que se produzca una sorpresa no descartable.
c) Los musulmanes (término abierto : las “personas de buena voluntad”) tenemos que denunciar los atropellos en China como demócratas, y podemos incidir especialmente en la represión general en el Tíbet, y en las estructuras sociales de la espiritualidad budista tibetana. Nuestra postura puede evolucionar, pero se debe basar en un fondo de coherencia intrínseco al islam. Webislam está en su derecho recogiendo la información, propaganda o no, de “Xinhua”, pero puede también publicarla con un comentario propio que contextualice. En todo caso, lo importante es que al recibirla reaccionemos con comentarios que pongan en perspectiva las múltiples versiones. Mientras que en su momento el foro era ese espacio de comentarios, ahora quizás está en nuestros blogs, pero también, como ha hecho Taliba, como artículo en sí de portada. Webislam es una fuente de noticias que señala con razón noticias que no saldrán en las corporaciones mediáticas, pero eso nunca será suficiente para tener voz propia y voz justa. Nada podrá ahorrarnos el deber de aclararnos las ideas, y seguir el ritmo a nuestro ritmo de las informaciones verdaderas y la falsedad de las verdades informadas.
Wa Al-lâhu A’lam.
P. S. : 24 de abril: Webislam tiene la amabilidad de aceptar la publicación de este texto en la portada, y me alegro de que así sea. La fórmula “Yo, periodista” es en realida un sistema cómodo para debatir, y el marco exige más rigor que el simple foro. Gracias pues a Taliba y a webislam.
OPA de UPyD al ‘68 en el Babelia
No digo nada que no sea la repetición para España del análisis que dedica Camille de Toledo (Punks de boutique, en la edición de Almadía) al fenómeno del Nuevo Encierro, la absorción por el espíritu del capitalismo de lo que supone una mínima huella de actitud contestataria. Los pesos pesados de UPyD, la derecha liberal, españolista y centralista, estoy nombrando a Antonio Muñoz Molina, Antonio Elorza y Fernando Savater, se las ingenian para apropiarse debidamente todo el concepto cultural ligado aún al “Mayo del 68″, en un suplemento del Babelia muy en blanco y negro y absolutamente hortera. Seguro que El País no ha tenido que hacer mucho encandilamiento para conseguir sus colaboraciones: habrían participado gratis en esta enésima trituración intimista de cada uno de los aspectos de lo que pasó en ese año, ya no solamente en París, sino en el largo desfile de capitales agitadas por estudiantes, obreros y revoluciones políticas. No hay manera de cogerlo con un mínimo de ecuanimidad. Los tres autores citan todo, por delante y por detrás, a favor y en contra, como si hubieran estado allí y también porque no estuvieron. Doble celofán, falacias de la docilidad.
Lo peor es que sacan a Edgar Morin, pensador respetable, pero ya machacado intelectual y debidamente por Debord en su momento, lo peor es que Josep Ramoneda nos cite un polvo de Dani el Rojo, con fecha y lugar, lo peor es la galería de testigos en directo (entre ellos un Juan Goytisolo que ya ni se abstiene de caer en la más ramplona melancolía), lo peor es, digo y repito, las enormes fotos en blanco y negro, siempre las mismas , las de siempre, los mismos efectos de maquetación, un “otra vez esta” pudriendo los ojos y embruteciendo a los jóvenes. El suplemento necesitaría para actualizarse fotos de coches, publicidad, ¿Por qué no en estas páginas culturales? Daría lo mismo. Pero no. los anuncios para Corporación Dermoestética (-¡condenada por fraude masivo en tetas postizas!-) y para el mundo de la libertad pagable con muchos plazos los reservan, por un pudor acomplejado, para el periodico en sí, ese que no es para la memoria (no como el suplemento del Babelia, cuyo destino está en las mejores hemerotecas del mundo mundial) y que cada vez más no vale ni más ni menos que una mierda (pinchada en un palo, como se dice por allí).
La UPyD está dispuesta a pilotar con El Mundo de Esperanza Aguirre, una campaña de cuatro años venideros de toma de la Granada progresista, retomando una reconquista que por motivos armamentísticos se interrumpió en 1939. Esta apropiación de la referencia al Mayo del 68 es una invitación a los que nos negamos a ceder a que abandonemos ya las armas. No hay nada que hacer, nos vienen a decir. Yo lo dudo mucho. Ahora, con el blog, los links y el e-mail, estamos inventando lo que ellos más temen: la organización social de los dispuestos a luchar por un mundo más justo. Que empiece el torneo.
Cabe el silencio regresó la voz de Césaire
Se anunció la necrología del poeta de la ultramar francesa Aimé Césaire, que leí con emoción en Ginebra. Pensaba traducir unas estrofas del poema Cahier d’un retour au pays natal, pero creo mejor simplemente citar su voz original, pp. 55-6, según la edición de 1983 publicada por Présence africaine en París:
Et mon original géographie aussi; la carte du monde faite à mon usage, non pas teinte aux arbitraires couleurs des savants, mais à la géométrie de mon sang répandu, j’accepte
et la détermination de ma biologie, non prisonnière d’un angle facial, d’une forme de cheveux, d’un nez suffisamment aplati, d’un teint suffisamment mélanien, et la négritude, non plus un indice céphalique, ou un plasma, ou un soma, mais mesurée au compas de la souffrance
Que Al-lâh lo acoja en su rahma. Que los jóvenes lean su poesía y la entiendan, para que el legado humano y estético siga fertilizando la tristeza con más belleza. Para que la humanidad se mire al espejo con valor y deseo de perfección, y transmita su empatía con el rostro del otro. Para que la profundidad de la creación no sucumba ante la indiferencia y el olvido del pasado.
Los tontos peligrosos: murcianos, suizos, americanos y el Papa
Cuando escucho a portavoces murcianos que quieren “autopistas delagua”, y que lo plantean como si ya hubiera un consenso en ese sentido, me da entre pena, rabia e hilaridad. Pero ¿Cómo se les puede ocurrir que se va a fomentar las urbanizaciones horteras con campos de golf y “lagos” a costa de traer agua del Ebro? Y ¿Cómo se atreven a comparar sus pretensiones faraónicas con la necesidad de agua para la ciudad de Barcelona?
También me sulfuro cuando me entero de que los suizos van a volver a votar para endurecer los requisitos de obtención de la nacionalidad suiza. Son tan gilipollas (con perdón) que si son derechas votan a favor, y si son de izquierdas votan en contra, pero no se les ocurre poner en solfa toda la cursilería, la fealdad de sus pasaportes, sus banderitas, sus vestidos tradicionales. Los suizos se condenan a ser la encarnación de la memez. Si fuera uno de ellos, me negaría a votar en ese referendum.
También me saca de quicio que los americanos persistan en su belicismo, su estulticia a la hora de comprender el mundo y lo que pasa alrededor. Bush habla de dictadura del relativismo, pero no veo mucha movilización contra el golpe de estado que representan sus leyes, sus campos secretos, sus negocios turbios y sus coqueterías con la muerte de Oriente Medio. ¿Cómo Obama y Clinton pueden estar aún discutiendo la agenda impuesta por los neocons? ¿Cómo es que nadie en el campo de Obama lo espabila un poco antes de los debates para que cambie el chip? Me supera, realmente.
Finalmente, también aprovecho para cargar contra el Papa, por su miseria moral, su cinismo, su crueldad, sus extravagancias, su mal gusto (¿Alguien se ha fijado en lo hortera que es llevar los zapatos rojos que se pone con la falda blanca sedosa? ), sus ganas de encubrir la pederastia, de quitarle hierro al asunto, de camuflar la podedumbre que corrompe por dentro los estamentos de la Iglesia Católica. El Papa es un ser vomitivo, con sus risitas, sus visitas a Bush y su mirada de cerdo.
Y estoy harto de todos los demás tontos peligrosos, que proliferan por doquier (pienso también en los “amigos de viaje” de los murabitûn, dispuestos a defender la entelequia del califato, el antisemitismo del escocés y la tendencia más sectarista de ese grupo; va en concreto para un tal Oscar que conocí en Rianxo, y que andaba refunfuñando su rencor por la mesa) . Que Al-lâh nos libre de su constancia. Que Al-lâh -enaltecido sea- permita su decadencia. Que Al-lâh, el Rahmân, se apiade de nosostros.
Ma’a assalâma.
Sobre el ‘Muro del Apartheid’ en Cisjordania en un reportaje israelí
No me gusta mucho el programa “Documentos TV” en La 2, ni me gusta el presentador Pedro Erquicia, pero ayer pusieron el reportaje “Defiendo mi tierra”, y atinó el presentador en la introducción advirtiendo que el reportaje fue realizado por israelíes, producido por israelíes, difundido en la TV pública israelí y premiado en un Festival israelí. Estos datos ponen en perspectiva todo el contenido y desarrollo del reportaje. Dan una dimensión muy cotidiana y poco efectista a las imágenes y las exposiciones de los ‘héroes’, palestinos en su mayoría del pueblo de Bilin, y descartan cualquier lectura malevolente de los enfoques. En otras palabras, quien mencione antisemitismo en este caso lo hará desde la más absoluta mala fe. Por eso también La 2 acepta emitir el reportaje, porque es un producto con riesgo cero. La lucha de los palestinos es siempre por medios legítimos y no-violentos, y se aprecia un mensaje latente de colaboración bienpensante que redime a la parte israelí.
Pero además deestas cuestiones de forma, el reportaje es muy bueno. Se realizó con la suficiente paciencia para que no fuera una foto instantánea sino el relato de un pueblo y de su movilización colectiva contra el ‘Muro del Apartheid’ que corta tierras palestinas, divide núcleos urbanos, separa familias, dificulta la vida y el trabajo de los palestinos y anexiona tierras en beneficio de corruptas inmobiliarias israelíes. La presentación brilla por la claridad con la que expone los hechos, y el autor acierta en dirigir la confusión de su propia mirada. En efecto, la cámara salta del ejército israelí a los manifestantes palestinos y pacifistas israelíes con una habilidad trabajada. Toma claramente partido por la justicia, que da la razón a los palestinos en toda la línea, y explora la relación enraizada de los palestinos con la tierra, y en concreto con los olivos que están siendo destruidos. Se expone también de forma satisfactoria la motovación claramente especulativa de la urbanización de las colonias, aunque quizás falte incidir más en la dimensión arbitraria de la actitud oficial israelí. En efecto , la arbitrariedad es la madre de todas las humillaciones, como bien saben los palestinos, los iraquíes, y bien expuso J. Littell en Les Bienveillantes.
¡No al ‘Muro del Apartheid’ en Palestina! ¡No a la ocupación de Cisjordania! ¡No a la impunidad de los colonos y el ejército israelí! ¡Viva la lucha del pueblo palestino! Y paz para todos, los israelíes y los palestinos, los libaneses. Derechos y justicia para los refugiados palestinos. No hay paz sin justicia. Yahyà Falestîn. Stop Apartheid, free Palestine!
Gadafi y los príncipes saudíes: la dialéctica de los necios
Al-hamdu li-l-lâh, la publicación en webislam del discurso de Gadafi en Kampala no ha quedado sin respuesta y Abdennur Prado ha tomado cartas en el asunto para arremeter contra la estupidez e irresponsabilidad de lo que enuncia el tirano libio. Así concluye Abdennur:
El discurso de Kampala no es sino una muestra más de la profunda decadencia política en que viven los países árabes. Produce en primer lugar vergüenza ajena. Le sigue la rabia ante el hecho de que hoy en día cualquier tirano puede presentarse como líder religioso sin generar la protesta clara y contundente de los musulmanes, especialmente de aquellos que desde hace años vienen hablándonos de “democracia”. Y finalmente produce tristeza por la situación política del mundo árabe. Una vez más, vemos como la religión es utilizada de forma incendiaria, para legitimar nuevos enfrentamientos que sin duda derivarían en nuevas opresiones.
Él mismo señala cómo a quienes van dirigidas las excentricidades no es ni más ni menos que a los dirigentes saudíes, que compiten con él en despotismo, arbitrariedad, manipulación del islam y riqueza desviada. En realidad, Gadafi y los saudíes llevan años escenificando sus batallitas de insultos, y lo peor es que la falsedad absoluta de la supuesta valentía de Gadafi sigue calando en jóvenes y menos jóvenes, como pude comprobar en Ginebra. Lo insoportable de los saudíes es su wahhabismo, cerrado e intolerante, aunque al menos sí tengo esperanzas en la sociedad civil de un país que se ha apropiado una tribu hace 70 años y que no suelta lo más mínimo. Lo malo de Libia es que la represión ha anulado toda disidencia en uno de los países más cerrados al exterior. Gadafi compite por influir en África, no sólo con Arabia Saudí, sino también con China, que poco se preocupa de fomentar un desarrollo sostenible y democrático en África.
¿Por qué Gadafi levanta simpatías? Porque los saudíes financian el imperialismo estadounidense en Medio Oriente. Ser el (falso) enemigo de EEUU, aún con payasadas, rinde más que cualquier iniciativa sincera para el Magreb o su propio país, Libia. In shâ’ Al-lâh los jóvenes árabes - en Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Siria y demás- se organicen políticamente para derrocar con métodos innovadores de resistencia civil a todos los sátrapas en el poder. Mi blog será un eco más de su activismo, si Al-lâh lo quiere.
lecturas y ritmos (XI)
Pesentáneos, pretéritos y pósteros, de Leonardo da Jandra, Vies et mort d’un terroriste américain, de Camille de Toledo, The Singers of Love: Al- Andalus and the origins of troubadour poetry, de M. R. Menocal, y otros más libros están trabajando mi ritmo. Sin noticias del frente, más allá de los ecos de los musulmanes heréticos.
La guerra en Irak dura ya más que la Segunda Guerra Mundial. Ayer Al-Maliki, en una declaración absolutamente irresponsable, consideró más peligroso al ejército de Moqtadà al-Sadr, básicamente nacionalista, que Al-Qaeda, directamente terrorista. Ese el el aliado de los americanos.
Sin noticias del frente, pendientes de lo que los libros puedan ir iluminando del presente. N. vuelve pronto a Madrid. Juan Goytisolo hace bien burlándose de la cursilería papal.
Sin mares verdes, aquí el mar es azul, y con canciones de Marcel Khalifé, tocando el laúd como un trobador.