Abenyusuf’s Weblog

El hastío mata al amor: reflexión de Ibn Hazm

Me agrada descubrir en el Kitâb al-Axlâq que Ibn Hazm habla del amor, tras hablar largo y tendido sobre la amistad, de forma tal que este libro puede servir para enriquecer las muchas reflexiones que se han escrito sobre el amor según El Collar de la paloma. Son muchos los pasajes interesantes, de forma tal que hoy sólo resaltaré la oposición que Ibn Hazm plantea entre el hastío y el amor. A continuación, en la misma reflexión, niega la posibilidad del amor en esta vida, pero creo que es una “sincera” exageración, ya que sus propias palabras delatan hasta qué punto ha experimentado en sus propias carnes el amor:

Afortunado será en el amor el que se enamore de persona cuyo cariño le sea posible conquistar y a cuya unión constante le sea posible aspirar sin temer incurrir en la ira de Dios y en las censuras de los hombres. El éxito estribará en que los dos se guarden mutua fidelidad en el amor. Pero de ello no podrán estar seguros, si no procuran evitar el hastío, mala pasión, causa del mutuo aborrecimiento. Su felicidad será completa, si los días de su unión se deslizan tranquilos como dulce sueño, ayudándose el uno al otro cónyuge en cuanto les sea recíprocamente útil. Pero ¡ah! que todo esto junto sólo en el cielo cabe; al menos, con la segura confianza que da la certeza, porque el cielo es mansión de estable reposo, sin miedo a turbaciones y quebrantos. Si así no fuera, si acá abajo en el mundo cupiese reunida tanta felicidad, libre, además del temor de perderla por cualquier contratiempo, la vida entera se acabaría, antes de haber agotado el deleite del amor.

Quién esté un poco familiarizado con Ibn Hazm no se verá sorprendido por el énfasis con el que destaca el valor de la fidelidad, que enlaza en su moral la amistad con el amor. En cuanto al hastío, es oportuno pensar como el siglo XX ha dado poetas del la felicidad del amor en el hastío. Pienso en Gamoneda, Darwish, Cortázar. Desde que Baudelaire indagó con tanta profundidad en el hastío, el “ennui”, ya no sabe igual, sabe a exceso de existencia, lo más cercano a la felicidadde esta anteutopía… Por otro lado, la unión que plantea está fundamentada en la reciprocidad y, más importante aún, la doble voluntad libre. El adjetivo “útil” es problemático en nuestra sensibilidad, que aborrece del amor útil, pero aquí sirve para incidir en la sinceridad de las partes. Finalmente, anhelando el desliz o suave correr de los días de amor, como si de un sueño se tratase, expone la dimensión aristótelica de toda la cortesía medieval que establece el orden como perfección. El amor aquí es equilibrio, justo lo contrario del sentido de aventura que tanto excita hoy en día. Bonita sensación que se escapa como una palabra.

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Violencia de género: lo conocido y lo detestable

Aplaudo y respaldo las declaraciones de la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído, cuando afronta de lleno las conclusiones pertinentes de los informes sobre la violencia de género y el maltrato a las mujeres en el ámbito doméstico. Según sus propias palabras,

“Si los agresores las siguen acosando e intimidando, no puede haber segundas oportunidades para continuar la relación, ni siquiera para mantener el contacto”

Creo que hay parte de valentía en esta afirmación, y parte de sentido de la responsabilidad. Porque choca saber que muchas veces, los casos fatales de asesinato se producen tras múltiples denuncias. Choca, como también subraya la Ministra, constatar que los agresores premeditan el asesinato. En ningún caso es atenuante que el asesinato sea espontáneo, pero sí hay que romper el entramado cultural de la posesión confundida con el amor, y pra ello hay que desmantelar los tópicos de una supuesta pasión enloquecedora. El machismo no es romántico, y la violencia no es pasión.

Dentro de lo siniestro, siempre me ha parecido espeluznante la tranquilidad d los asesinos que una vez cometido el crimen, se presentan sin más en la comisaría para entregarse. Hay una dosis tan grande de racionalidad horrorosa en ese comportamiento que invita a todos a que reflexionemos sobre nuestra mentalidad, y como hemos conseguido crear monstruos así de normales.

Ecos jolipunks del Archimundano en Slavoj Zizek

Leo en El País el artículo del prolífico y veterano filósofo Slavoj Zizek, Mayo del 68 visto con ojos de hoy, traducido por la muy profesional María Luisa Rodríguez Tapia. No es que el artículo sea lo mejor de Zizek, pero está bien escrito y sobre todo me ha recordado pasajes, frases enteras y citas de Punks de boutique, de Camille de Toledo. Entre las más evidentes señalo las siguientes, comenzando por el esloveno:

Existen buenos motivos para mantener una opinión tan escéptica. Como dicen Luc Boltanski y Eve Chiapello en The New Spirit of Capitalism, a partir de 1970 apareció gradualmente una nueva forma de capitalismo, que abandonó la estructura jerárquica del proceso de producción al estilo de Ford y desarrolló una organización en red, basada en la iniciativa de los empleados y la autonomía en el lugar de trabajo. En vez de una cadena de mando centralizada y jerárquica, tenemos redes con una multitud de participantes que organizan el trabajo en equipos o proyectos, buscan la satisfacción del cliente y el bienestar público, se preocupan por la ecología, etcétera. Es decir, el capitalismo usurpó la retórica izquierdista de la autogestión de los trabajadores, hizo que dejara de ser un lema anticapitalista para convertirse en capitalista. El socialismo, empezó a decirse,no valía porque era conservador, jerárquico, administrativo, y la verdadera revolución era la del capitalismo digital.

Así dice el Archimundano (p. 82):

Sean subversivos, peligrosos, visionarios, hostiles, anarquistas, punks, yonquis. “Destruction is cool”, enseñaba Tom Peters, el gurú del management americano, en su libro The Circle of Innovation. Esa era la retórica de la economía de la revolución permanente. Ni siquiera hacía falta leer El Nuevo espíritu del capitalismo, de Luc Boltanski y Eve Chiapello. No había más que abrir los ojos: Estados Unidos, 1996. Londres, 1997. París, primavera del 2000. Llega la nueva economía. Bienvenidos al ciberespacio. Muera la jerarquía. Parecía una reedición mercantil de otra primavera en la que los lemas, a falta de espacios publicitarios, se escribían directamente en las paredes. Llamaban a cambiar el mundo, a recrearlo según los deseos, a gozar sin trabas.

Por supuesto, la mención del final dialéctico:

Muchos elementos indican que las cosas no son tan sencillas. Si observamos nuestra situación desde la perspectiva del 68, debemos recordar su verdadero legado: el 68 fue, en esencia, un rechazo al sistema liberal-capitalista, un no a todo él. Es fácil reírse de la idea del fin de la historia de Fukuyama, pero la mayoría, hoy día, es fukuyamaísta: se acepta que el capitalismo liberal-democrático es la fórmula definitiva para la mejor sociedad posible y que lo único que se puede hacer es lograr que sea más justa y tolerante.

Que el francés desarrolla por ejemplo aquí (p. 38):

Dejo a los filósofos zanjar si Fukuyama tiene o no razón. Prefiero concentrarme en el empleo vulgar y repetido de la expresión “Es el fin de la Historia”. Hay que entenderla como lo hace un niño, por la noche, cuando se cierra el libro, la voz se calla, se apaga la luz, y desaparece la sombra de quien nos acompaña en el sueño, dejando tras ella una frase dulce y amarga: “Duerman tranquilos”. Nos adormecieron con esta frase. Somos los hijos de este elogio fúnebre.

Y por supuesto, el incidir en el simbolismo de la conciencia del hundimiento:

El 11 de septiembre de 2001, cayeron las Torres Gemelas; 12 años antes, el 9 de noviembre de 1989, cayó el Muro de Berlín.

Y así lo escribió C. de Toledo (p. 31):

9/11 por 9 de noviembre de 1989, y el 11/9 por 11 de septiembre de 2001. La caída de un muro y la caída de las torres. Búm por detrás. Badabúm por delante. Dos veces 9, dos veces 11, y dos derrumbes. Entre estos dos hitos, aprendí a llamar capitalismo a lo que desde siempre se llamó crecer.

Cabe añadir que pueden parecer coincidencias naturales. Sin embargo, como la reflexión de ambos se adentra en la obligatoriedad del deseo, y en las posibilidades de lo no-concebido dentro del marco, me atrevo a pensar que quizás Zizek haya podido hojear o leer en los últimos meses el ensayo, quizás en la traducción italiana, donde se comenta en el prólogo la época abierta por la lucha contra el terrorismo. Yo reprochaba a El País que trabajase en el Babelia con automatismos, delegando en el trío de UPyD el desarrollo de los enfoques sobre Mayo del 68. Me alegro de que con la publicación de este artículo El País acepte que ha merecido la pena seguir diagnosticando nuestra época sellada con el romanticismo de los ojos abiertos. Zizek enlaza al capitalismo de los nuevos muros -Israel y Palestina, USA y México, España y Marruecos- con el espejismo de la alienación en los tres niveles del hombre y la privatización de lo común. No puedo sino darle la razón, pero tengo mis reservas a la hora de sistematizar como un mismo fenómeno el colonialismo bélico israelí y las políticas contra la inmigración, que por supuesto son criticables, pero no vulneran el Derecho Internacional. El Muro del Apartheid en Cisjordania mantiene toda su excepcionalidad en términos de injusticia, y no tiene sentido orientalizarlo más de lo que ya está, despojándolo de su terrible realidad exacta.

Apuntes sobre el concepto de Al-Andalus

Abdennur Prado me señala el interés de la obra publicada por el profesor Anouar Majid. Su reflexión gira en torno a la cultura, las respuestas a la hegemonía imperial americana, y los retos del islam contemporáneo. Aborda por ejemplo los fenómenos contemporáneos islamistas, el feminismo islámico y los estudios sobre postcolonialismo. Su postura se configura como doble crítica a Occidente y al Islam, y no duda en apropiarse el término herético, que ya discutí en el blog, cargándolo como reivindicación expresa de la disensión siempre necesaria.

Otro de los conceptos que ha empleado es el de Edad Post-Andalusí, el mundo tras el año 1492. Según él, desde entonces la visión global occidental se desarrolla contra mundos particulares -entre ellos el islámico - que tienden a encerrarse en la orotodoxia como comportamiento defensivo. Espero no malinterpretar lo que entenderíamos por postandalusismo: el conjunto de fenómenos culturales derivados de la desaparición de Al-Andalus como referente del mundo islámico, y la incidencia en el mundo árabe contemporáneo. Al no haber leído nada de primera mano, no sé si el autor lo pone el postandalusismo en relación con el otomanismo, el desarrollo del sistema otomano en Anatolia, paralelo a la Conquista de Granada, y la hegemonía de ese modelo en buena parte del mundo árabe. A mí sí me parece oportuno pensar los dos procesos -al Oeste y al Este del Mediterráneo- en paralelo, ya que así se comprueba que son evoluciones casi biológicas de las extesiones demográficas en las cartografías de la diacronía, y se relativiza el énfasis en los factores históricos del proceso señalado.

Realmente, el concepto de Al-Andalus merece ser interpretado como la expresión ambigua de dos realidades: un mundo medieval que estimula todos los elementos de la modernidad universalista, y una evolución histórica sometida a todos los condicionantes geográficos y civilizatorios. Libera pero está encerrado. El amor andalusí explica la cortesía, y al mismo tiempo se resiste a encarnarlo en su forma más exitosa, la pasión heterosexual.  El siglo XI nos sirve para plasmar su riqueza, pero al tiempo se  evita así ver cómo siguió evolucionando hasta el XIII.  Las Taifas esconden a los Almohades.  Granada nazarí, a su vez, se superpone sobre Córdoba omeya: el destino ya escrito. Los siglos se confunden en un todo imposible. Al-Andalus además es expresión de un islam futuro, en la  hoguera de un mundo global donde la pregunta es respuesta: otro mundo es posible.

OPA de UPyD al ‘68 en el Babelia

No digo nada que no sea la repetición para España del análisis que dedica Camille de Toledo (Punks de boutique, en la edición de Almadía) al fenómeno del Nuevo Encierro, la absorción por el espíritu del capitalismo de lo que supone una mínima huella de actitud contestataria. Los pesos pesados de UPyD, la derecha liberal, españolista y centralista, estoy nombrando a Antonio Muñoz Molina, Antonio Elorza y Fernando Savater, se las ingenian para apropiarse debidamente todo el concepto cultural ligado aún al “Mayo del 68″, en un suplemento del Babelia muy en blanco y negro y absolutamente hortera. Seguro que El País no ha tenido que hacer mucho encandilamiento para conseguir sus colaboraciones: habrían participado gratis en esta enésima trituración intimista de cada uno de los aspectos de lo que pasó en ese año, ya no solamente en París, sino en el largo desfile de capitales agitadas por estudiantes, obreros y revoluciones políticas. No hay manera de cogerlo con un mínimo de ecuanimidad. Los tres autores citan todo, por delante y por detrás, a favor y en contra, como si hubieran estado allí y también porque no estuvieron. Doble celofán, falacias de la docilidad.

Lo peor es que sacan a Edgar Morin, pensador respetable, pero ya machacado intelectual y debidamente por Debord en su momento, lo peor es que Josep Ramoneda nos cite un polvo de Dani el Rojo, con fecha y lugar, lo peor es la galería de testigos en directo (entre ellos un Juan Goytisolo que ya ni se abstiene de caer en la más ramplona melancolía), lo peor es, digo y repito, las enormes fotos en blanco y negro, siempre las mismas , las de siempre, los mismos efectos de maquetación, un “otra vez esta” pudriendo los ojos y embruteciendo a los jóvenes. El suplemento necesitaría para actualizarse fotos de coches, publicidad, ¿Por qué no en estas páginas culturales? Daría lo mismo. Pero no. los anuncios para Corporación Dermoestética (-¡condenada por fraude masivo en tetas postizas!-) y para el mundo de la libertad pagable con muchos plazos los reservan, por un pudor acomplejado, para el periodico en sí, ese que no es para la memoria (no como el suplemento del Babelia, cuyo destino está en las mejores hemerotecas del mundo mundial) y que cada vez más no vale ni más ni menos que una mierda (pinchada en un palo, como se dice por allí).

La UPyD está dispuesta a pilotar con El Mundo de Esperanza Aguirre, una campaña de cuatro años venideros de toma de la Granada progresista, retomando una reconquista que por motivos armamentísticos se interrumpió en 1939. Esta apropiación de la referencia al Mayo del 68 es una invitación a los que nos negamos a ceder a que abandonemos ya las armas. No hay nada que hacer, nos vienen a decir. Yo lo dudo mucho. Ahora, con el blog, los links y el e-mail, estamos inventando lo que ellos más temen: la organización social de los dispuestos a luchar por un mundo más justo. Que empiece el torneo.

crónica compostelana (V)

Entre nostalgia, exhaustividad y espíritu medieval. Pasé revista a los números de los sesenta, setenta y principios de los ochenta de la revista de crítica Tel Quel. La continuidad viene dada por la escritura lúdica de Philippe Sollers, que con Paradis va agotando todo el impulso colectivo inicial. Me fijé en alguna cosa de Michel Foucault, en un texto sobre la farmacopea de Platón por Derrida, y en Le v(i)ol de la lettre de Luce Irigaray. Es impresionante comprobar el nivel de dislate en la escritura crítica de Julia Kristeva sobre Les chants de Maldoror. Es tan original en su retórica matemática que parece una gigantesca broma. También tiene su tiempo la presentación de Philippe Sollers de diez poemas de Mao con las caligrafías chinas y sintáxis deliberadamente nominal, o una intervención de BHL a primeros de los ochenta, diciendo ya que repite lo que dijo Camus en los cincuenta.

Mismos sentimientos míos me conducen a pasar revista a Al-Andalus en la Biblioteca de Xeografía e Historia. La reseña de Emilio García Gómez a La poésie arabo-andalouse… de Pérès, hecha en Valencia en 1938, es una pieza de un valor tan especial, entre lo más inteligente y lo más inasible. Una página del arabismo tan histórica como pendiente.

Entrega para la Universidad de Santiago de Compostela y para la posteridad de un ejemplar de Punks de boutique, de Camille de Toledo, que se podrá tomar en préstamo en la Biblioteca de Filosofía. Una aventura personal y colectiva que se convierte cada día más en un recorrido autónomo e imprevisible. Que tenga toda la Barâka que se merece.

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Gadafi y los príncipes saudíes: la dialéctica de los necios

Al-hamdu li-l-lâh, la publicación en webislam del discurso de Gadafi en Kampala no ha quedado sin respuesta y Abdennur Prado ha tomado cartas en el asunto para arremeter contra la estupidez e irresponsabilidad de lo que enuncia el tirano libio. Así concluye Abdennur:

El discurso de Kampala no es sino una muestra más de la profunda decadencia política en que viven los países árabes. Produce en primer lugar vergüenza ajena. Le sigue la rabia ante el hecho de que hoy en día cualquier tirano puede presentarse como líder religioso sin generar la protesta clara y contundente de los musulmanes, especialmente de aquellos que desde hace años vienen hablándonos de “democracia”. Y finalmente produce tristeza por la situación política del mundo árabe. Una vez más, vemos como la religión es utilizada de forma incendiaria, para legitimar nuevos enfrentamientos que sin duda derivarían en nuevas opresiones.

Él mismo señala cómo a quienes van dirigidas las excentricidades no es ni más ni menos que a los dirigentes saudíes, que compiten con él en despotismo, arbitrariedad, manipulación del islam y riqueza desviada. En realidad, Gadafi y los saudíes llevan años escenificando sus batallitas de insultos, y lo peor es que la falsedad absoluta de la supuesta valentía de Gadafi sigue calando en jóvenes y menos jóvenes, como pude comprobar en Ginebra. Lo insoportable de los saudíes es su wahhabismo, cerrado e intolerante, aunque al menos sí tengo esperanzas en la sociedad civil  de un país que se ha apropiado una tribu hace 70 años y que no suelta lo más mínimo. Lo malo de Libia es que la represión ha anulado toda disidencia en uno de los países más cerrados al exterior. Gadafi compite por influir en África, no sólo con Arabia Saudí, sino también con China, que poco se preocupa de fomentar un desarrollo sostenible y democrático en África.

¿Por qué Gadafi levanta simpatías? Porque los saudíes financian el imperialismo estadounidense en Medio Oriente. Ser el (falso) enemigo de EEUU, aún con payasadas, rinde más que cualquier iniciativa sincera para el Magreb o su propio país, Libia. In shâ’ Al-lâh los jóvenes árabes - en Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Siria y demás- se organicen políticamente para derrocar con métodos innovadores de resistencia civil a todos los sátrapas en el poder. Mi blog será un eco más de su activismo, si Al-lâh lo quiere.

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Hostigamiento a los ‘emos’ en México

El periodico Público se hace eco de las reacciones conservadoras contra los jóvenes en México, acusando a los chavales que van vestidos de negro, con toques punk y rock metal, y aires góticos, de todo tipo de perversiones, destacando por supuesto la homosexualidad. En verdad, es interesantísmo que la juventud mexicana, con conciencia de su época y cultura urbana, de su estirpe mestiza y muy india, tome las calles para no dejarse amedrentar por las amenazas desde los sectores tradicionales, apoyándose en los medios de comunicación. Hace bien el periodico Público escribiendo esto y describiendo este fenómeno cultural, que puede verse muy enriquecido con la aceptación de propuestas intelectuales tan sólidas como Punks de boutique, de Camille de Toledo, que acaba de editar Almadía en Oaxaca, y que les ayudará a entender quizás porque están de luto. Y la alegría inocente de su luto. Y su belleza.

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Elorza y el análisis del islamismo en Europa

Hoy el catedrático de Ciencias Políticas Antonio Elorza vuelve a publicar en El País un artículo sobre el islamismo en Europa, La actualización del Islam, en el que incide sobre lo que ocurre en Turquía. El artículo está bien escrito, sin provocaciones estériles, con sólo un pequeño error técnico  -la cadena de transmisión de garantía tradicional de un hadiz es isnâd, no ismad-, planteando una discusión razonable sobre el alcance de la reflexión sobre los hadices que se lleva a cabo en Turquía. Pienso que usa la relación circunstancial entre Tariq Ramadan y Yussuf al-Qardhawi para desdibujar al primero, pero como estoy cansado de defender a T. Ramadan, y en realidad tendría ganas de criticarlo más duramente, sólo diré que Elorza ignora deliberadamente los gestos de acercamiento de Ramadan al feminismo islámico, cuando lo que realmente importa es saber si el feminismo islámico va a pesar en las reformas que se impulsen desde Turquía.

 El feminismo islámico no es la solución inmediata de la reforma del islam, o de la reforma en el islam, como apunta acertadamente Ndeye Andújar. Sin embargo, es evidente que toda reflexión actual sobre el islam está impregnada de sociología, y la sociología militante es y sólo puede ser hoy feminista. Don Antonio Elorza hace un esfuerzo meritorio por entrar en un campo de estudios que parece que sólo concierne a los musulmanes, cuando en realidad estamos tratando del modelo de Europa para el próximo siglo, en un contexto de Guerra contra el terrorismo que suele deformarse en guerra contra el islam. Por todo ello, recomiendo a todos los lectores de este blog que echen un vistazo a lo que escribió el mencionado catedrático, y si quieren , comentemos aquí sus opiniones.

Con la paz de Al-lâh, y su barâka,

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lecturas y ritmos (X)

Ayer leí Los caprichos de la piel, de Leonardo da Jandra, un volumen publicado en 1996 en México que recoge tres relatos, cuyo eje común es el erotismo y la visión femenina del mismo, presentes también en el personaje de Trilce en Bajo un sol herido. De hecho, el personaje de Julia del primer relato es casi un eslabón previo a Trilce, por su independencia y voluntad. Sin embargo, este relato fue el que menos me cautivó de los tres, quizás porque me pareció el menos excitante. El segundo relato es una gran locura, con un personaje principal -Ingrid- entre lo entrañable y lo trágico, con también su dosis de perversión. Pero el mejor de los tres relatos, a mi modo de ver, es el tercero, llamado “Del negro al amarillo”. No desvelaré su trama, que contiene un elemento para mí un tanto molesto, pero sí añadiré que la cuestión del erotismo se conjuga aquí de manera magistral con el racismo y las relaciones simbólicas y sociales entre blancos y mestizos en México. Me gustaría citar el final del relato (p. 142):

Otto corrió a sentarse al lado de Frieda y los tres se quedaron viendo cómo pestañeaba la pantalla. Las imágenes mostraban ahora las Puertas de Brandenburgo como si fuese la boca de un hormiguero alborotado.

Afuera, un taxi con placas del estado de México se estacionaba a una distancia prudente de la casa. Al tiempo que Agustín se ponía unos guantes y extraía un filoso cuchillo de la caja de herramientas, su sobrino y el que venía al volante observaban con detenimiento el muro electrificado.

El final está anunciando toda una serie de purgas finales que acompañan el estallido libertario de Berlín. Me resultó luminoso leer un relato que acaba allí donde empieza Punks de boutique, de Camille de Toledo, apreciando además la perspectiva común a los dos escritores frente a las vanidades mediaticosociales. En ese sentido, Leonardo da Jandra entra dentro de la constelación de geniales narradores como Bolaño, o incluso el mismísimo Cortázar. Ahorita iré leyendo la Arousiada, aunque sólo sea el primer volumen, y su ensayo Presentáneos, pretéritos y pósteros. Salvo que mi hermano lo lea antes, y me lo resuma muy bien. Aún así creo que me lo leeré en cualquier caso, porque el planteamiento es de una exigencia muy escasa hoy en día -el tiempo, eros y tánatos,  lo profano y lo sagrado, la ecología-, y por supuesto seguiré con Samahua. El resto vendrá después, cuando llegue el momento.

Lecturas muy atentas de Duby (El amor en la Edad Media y otros ensayos) y Fanjul, que a pesar de sus excesos provocativos un tanto necios y pueriles escribe con seguridad sobre moros y moriscos, demostrando que sabe ser buen investigador, aunque menos acertado polemista y látigo de la “progresía” que tanto vitupera ( cf.  Al Andalus contra España, la forja de un mito). Ya se irá comentando. La vida como el arte del buen leer. Vita aut ars legendi.

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