Abenyusuf’s Weblog

Gaza zanja el debate entre Bin Laden y Bush

Escribía Lluís Bassets algo así como que que Bush no es un actor del presente, dentro de la realidad, sino que produce espectáculo fuera de esta. Hoy Bin Laden habla de Gaza, que no existe o existe demasiado dependiendo de qué lado del espejo refleje su oscuridad cortocircuitada. Zizek se desentiende del concepto de Holocausto para referirse al conflicto israelopalestino, y también yo puse mi negativa a suscribir un neoholocausto. Escribí que Gaza es la tragedia sin nombre, porque no hay palabra adecuada para describir su realidad, un presente que no reproduce ningún pasado. El debate iraquí se desplaza al terreno del no-Estado frente al Hiperestado. Gaza en boca de Bin Laden se nombra a sí misma: (te) r-e(x)-íste.

Garantías judiciales para Hasan al-Turabi

Posted in Al Qaeda, Borders, Human Rights, dâr al-Harb, politics, press, webislam by abenyusuf on May 12th, 2008

Leo en Al-Jazeera que Hasan al-Turabi, destacado líder de la oposición en Sudán, ha sido detenido, imputado como responsable por los recientes enfrentamientos y disturbios en la capital. Estos días, el clima de inestabilidad en Sudán está acentuado por las tensiones con Chad, y por el endurecimiento de los conflictos en el Sur. La detención de Hasan al-Turabi es un señal para la oposición, y una forma de intimidación para los corresponsales independientes, los observadores y el resto de la población.

No es la primera vez que Hasan al-Turabi es detenido. Los últimos años han sido un cúmulo de arrestos domiciliarios, detenciones y liberaciones nunca definitivas. Es una práctica común e cualquier régimen poco democrático: manejar la arbitrariedad de las medidas cautelares, ofrecer la libertad siempre con contrapartidas, tener siempre un mano puesta sobre los díscolos. Por todo ello, la sociedad civil y los gobiernos democráticos deben exigir al gobierno sudanés un proceso judicial justo, con garantías procesales, y el respeto de las libertades mínimas de reunión y asociación de la oposición política.

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Hizb Al-lâh como garantía o como crisis

Me voy a atrever a escribir algo sobre la incipiente escalada violenta en Beirut. Se está hablando ahora mismo de una docena de muertos en tiroteos y decenas de heridos. Las imágenes muestran cortes de carretera, barricadas, asaltos de edificios y tiendas particulares. Es en cierto modo un caos organizado para la cobertura mediática, pero la población debe estar viviendo estos días momentos de auténtico terror.

La prensa y la televisión está lanzadas en una dinámica muy clara, que consiste en presentar a Hizb Al-lâh como fuerza que desafía al Estado de Derecho. Los terroristas contra el gobierno democrático, extrapolado al caso libanés. Como dí mi apoyo a Hizb Al-lâh hace dos veranos en el foro de webislam, y sería muy feo callarme o sumarme a la voz imperante, voy a tratar de defender una salida para Hizb Al-lâh que suponga la garantía de su propia legitimidad: el control directo sobre lo que hacen y cometen sus milicianos. En la medida en que su comportamiento responda a una jerarquía, puedo confiar en que los combates se limiten a luchar contra objetivos armados del campo del Estado, o directamente contra milicianos ligados a las fracciones enemigas y rivales entre sí: al-Harîrî, Junblât, al-Qaeda en los campos de refugiados.

Lo peor que puede pasar es también lo peor para el propio Hizb Al-lâh, que la violencia se convierta en guerra religiosa y de comunidades, y que en ese escenario los soldados de la ONU, entre ellos los españoles, acaben siendo parte en el conflicto, porque se pondrán sin lugar a dudas del lado del gobierno. La crisis dentro de Hizb Al-lâh desembocará en divisiones dentro de sus rangos y con la población shií, que se dividirá entre los partidarios de la rendición ante Israel o el Estado libanés y las fracciones más duras embarcadas en una guerra de pura supervivencia costosísima en vidas humanas.

Hasan Nasrallah es un dirigente suficientemente inteligente para tener en cuenta esta disyuntiva, y no dudo de su capacidad para elegir la buena opción. Que así sea, in shâ’ Al-lâh.

Violencia de género: lo conocido y lo detestable

Aplaudo y respaldo las declaraciones de la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído, cuando afronta de lleno las conclusiones pertinentes de los informes sobre la violencia de género y el maltrato a las mujeres en el ámbito doméstico. Según sus propias palabras,

“Si los agresores las siguen acosando e intimidando, no puede haber segundas oportunidades para continuar la relación, ni siquiera para mantener el contacto”

Creo que hay parte de valentía en esta afirmación, y parte de sentido de la responsabilidad. Porque choca saber que muchas veces, los casos fatales de asesinato se producen tras múltiples denuncias. Choca, como también subraya la Ministra, constatar que los agresores premeditan el asesinato. En ningún caso es atenuante que el asesinato sea espontáneo, pero sí hay que romper el entramado cultural de la posesión confundida con el amor, y pra ello hay que desmantelar los tópicos de una supuesta pasión enloquecedora. El machismo no es romántico, y la violencia no es pasión.

Dentro de lo siniestro, siempre me ha parecido espeluznante la tranquilidad d los asesinos que una vez cometido el crimen, se presentan sin más en la comisaría para entregarse. Hay una dosis tan grande de racionalidad horrorosa en ese comportamiento que invita a todos a que reflexionemos sobre nuestra mentalidad, y como hemos conseguido crear monstruos así de normales.

Desmayosesentayochistas en plural y en Público

Posted in Market, Urban Culture, Virtual bonfire, capitalism, imperialism, politics, press by abenyusuf on May 6th, 2008

Esta vez es Amador y un tal David, siempre con lo mismo, y ahora con la vida en la memoria o la memoria viva, como lo quieran llamar. Creo que memoria es una palabra transparente, justo lo contrario de la gravedad patrilineal del con cepto de Dhikr, recuerdo, y en concreto recuerdo de Al-lâh, sea enaltecido. Sí, Amador se apunta a a la crítica de la recuperación, pero nos mete de paso una empanada movilizadora re-Mayo 68 que se pierde en sus propios términos. Creo que se está acabando el papel higiénico, habrá que ir al Día, qué sé yo, o sea, que 3/4 de lo mismo, nada nuevo, vida nueva.

Desmayosensentayochista

Hoy en El País, de nuevo Fernando Savater sobre Mayo. Nostalgia, oportunismo, ceguera. Se equivoca atacando a Badiou porque vincule a Sarkozy con Vichy. Sarkozy es la restauración, y en Francia eso es Vichy, como en Italia es Mussolini y en España Franco. Nos está contando cuentos para dormirnos, pero no me creo sus trolas. Estoy harto de jugar a las canicas. Se acabó la hora del recreo. Niños, a clase.

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El terrorista explicado como “héroe” de novela (II)

Capítulo aparte en la temática actual del terrorista como voz narrativa merece la novela ultrasatírica Allah Superstar, en la que un joven se explaya hablando de todo en su recorrido artístico que se confunde progresivamente con el de un terrorista suicida al borde de la fama y la explosión. El autor, Y. B., ácido crítico de la violencia terrorista y del Estado en Argelia durante los noventa, publicó en Grasset en 2003 esta novela, publicada en España como Alá Superstar, por Anagrama, en 2006 , con traducción de María Teresa Gallego Urrutia, una excelente traductora del francés. Lo singular en esta novela, que comparte su explosión de ironía con el genial Ali le Magnifique (Alí el Magnífico) de Paul Smaïl, es que el terrorista principal es un ser absolutamente simpático y divertido, que suelta barbaridades como pianos, y mucho más inteligentes que las reflexiones sesudas de los analistas de los centros estratégicos. Vaya por delante un ejemplo:

Así que te prometo que vamos a aclarar las cosas
ahora mismo: ya de entrada no hay que confundir
musulmán con islamista porque no todos los integris-
tas son terroristas porque ésos no tienen nada que ver
con el islam porque Alá está en contra de los funda-
mentalistas. Resumo: el islam es la explotación del
hombre por Dios y el islamismo es lo contrario. Yo
por ejemplo soy musulmán, pero no importa, porque
no te voy a hacer nada. Y mi padre, cuando reza cin-
co veces al día, se pone enfrente de La Meca, no en-
frente de ti. ¿Pillas lo que quiero decir? Por ejemplo,
cuando Bin Laden dio por culo a las torres gemelas,
mi padre dijo tal cual, me acuerdo: «¡No sé quién será
el hijo de puta que lo ha hecho, pero cuando quiera
un cuscús que se pase por mi casa!» Para que veas que
el islam de mis antepasados es ser hermanos y com-
partir.

Además de la bocanada de aire fresco que supuso leer esta novela en el ambiente enrarecido de la protestante Ginebra, esta novela enterró en mí los restos de paternalismo con respecto al islam, que, como buen converso, alimentaba a mi pesar. También fue la puerta de entrada para muchos malentendidos con N., pero esa es ya otra historia, menos terrorista, más novelesca.

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El terrorista explicado como “héroe” de novela

Hubo el Libro de Manuel de Julio Cortázar, que ya describía un secuestro político en voz de uno de los organizadores, y que acaba mal, pero el terrorista-narrador tras el 11-S se ha convertido en un género en sí. Cierto es que cuando Yasmina Khadra escribió sus novelas negras de Argel, ya diseccionó exhaustivamente el sujeto terrorista en su vertiente islamista, y no menos impactantes en esa temática fueron sus novelas El Atentado y Las sirenas de Bagdad, pero tanto la novela de Slimane Benaïssa Le dernier jour d’un damné, como las recientes de varios escritores anglosajones, cuyo nombre no recuerdo aunque sean famosos (¿Martin Amis, Philip Roth, por ejemplo?) y que no he leído, hacen del momento terrorista la tragedia filosófica del hombre, con mayor o menor acierto. Por supuesto, cabe seguir citando antecedentes: Los Justos de Albert Camus, los relatos urbanos de Hanif Kureishi, y probablemente estoy obviando la referencia más importante, Dostoievski, que no he leído. En La Statue de Condillac retouchée, de Yves Velan, el paso a la acción terrorista  se enlaza con el desmantelamiento del Saber positivista de la izquierda marxista de la Guerra Fría. En Vies et mort d’un terroriste américain, el segundo volumen de la Tetralogía Artificial de Camille de Toledo, la biografía de Unabomber es sólo uno de los hilos argumentales, que enlaza con la biografía ficticia de Eugene Green, un terrorista de nuevo cuño -no diré más-, y con la iluminación sentimentalista de los fetiches domesticados del horror a gran escala. Si alguien tiene más ejemplos, le invito a añadirlos en comentarios. Gracias.

Postislamismo y viejo fascismo: la batalla en Europa

Posted in politics by abenyusuf on May 2nd, 2008

Berlusconi en Italia, un alcalde fascista en Roma , el saludo romano. Sarkozy en Túnez, la alianza con el régimen de Ben Ali, el desprecio de los Derechos Humanos. Madrid, cuna y tumba de la Nación, Esperanza Aguirre y Gallardón y el ABC y El Mundo al asalto. Maruja Torres en Beirut comentando los asesinatos de Gaza, y el mundo mirando a otro lado. Francia que si el islam aportó o no aportó, y mientras tanto el árabe ni dibujado. Bush con más ganas de Bush y Obama eternamente (dicen) desinflando. Menos blogs y más leyendas, menos películas, menos sirenas, menos recuerdos de lo pasado. El fascismo pugna con el postislamismo en Europa, y a la larga, los misiles están de su lado.

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Ecos jolipunks del Archimundano en Slavoj Zizek

Leo en El País el artículo del prolífico y veterano filósofo Slavoj Zizek, Mayo del 68 visto con ojos de hoy, traducido por la muy profesional María Luisa Rodríguez Tapia. No es que el artículo sea lo mejor de Zizek, pero está bien escrito y sobre todo me ha recordado pasajes, frases enteras y citas de Punks de boutique, de Camille de Toledo. Entre las más evidentes señalo las siguientes, comenzando por el esloveno:

Existen buenos motivos para mantener una opinión tan escéptica. Como dicen Luc Boltanski y Eve Chiapello en The New Spirit of Capitalism, a partir de 1970 apareció gradualmente una nueva forma de capitalismo, que abandonó la estructura jerárquica del proceso de producción al estilo de Ford y desarrolló una organización en red, basada en la iniciativa de los empleados y la autonomía en el lugar de trabajo. En vez de una cadena de mando centralizada y jerárquica, tenemos redes con una multitud de participantes que organizan el trabajo en equipos o proyectos, buscan la satisfacción del cliente y el bienestar público, se preocupan por la ecología, etcétera. Es decir, el capitalismo usurpó la retórica izquierdista de la autogestión de los trabajadores, hizo que dejara de ser un lema anticapitalista para convertirse en capitalista. El socialismo, empezó a decirse,no valía porque era conservador, jerárquico, administrativo, y la verdadera revolución era la del capitalismo digital.

Así dice el Archimundano (p. 82):

Sean subversivos, peligrosos, visionarios, hostiles, anarquistas, punks, yonquis. “Destruction is cool”, enseñaba Tom Peters, el gurú del management americano, en su libro The Circle of Innovation. Esa era la retórica de la economía de la revolución permanente. Ni siquiera hacía falta leer El Nuevo espíritu del capitalismo, de Luc Boltanski y Eve Chiapello. No había más que abrir los ojos: Estados Unidos, 1996. Londres, 1997. París, primavera del 2000. Llega la nueva economía. Bienvenidos al ciberespacio. Muera la jerarquía. Parecía una reedición mercantil de otra primavera en la que los lemas, a falta de espacios publicitarios, se escribían directamente en las paredes. Llamaban a cambiar el mundo, a recrearlo según los deseos, a gozar sin trabas.

Por supuesto, la mención del final dialéctico:

Muchos elementos indican que las cosas no son tan sencillas. Si observamos nuestra situación desde la perspectiva del 68, debemos recordar su verdadero legado: el 68 fue, en esencia, un rechazo al sistema liberal-capitalista, un no a todo él. Es fácil reírse de la idea del fin de la historia de Fukuyama, pero la mayoría, hoy día, es fukuyamaísta: se acepta que el capitalismo liberal-democrático es la fórmula definitiva para la mejor sociedad posible y que lo único que se puede hacer es lograr que sea más justa y tolerante.

Que el francés desarrolla por ejemplo aquí (p. 38):

Dejo a los filósofos zanjar si Fukuyama tiene o no razón. Prefiero concentrarme en el empleo vulgar y repetido de la expresión “Es el fin de la Historia”. Hay que entenderla como lo hace un niño, por la noche, cuando se cierra el libro, la voz se calla, se apaga la luz, y desaparece la sombra de quien nos acompaña en el sueño, dejando tras ella una frase dulce y amarga: “Duerman tranquilos”. Nos adormecieron con esta frase. Somos los hijos de este elogio fúnebre.

Y por supuesto, el incidir en el simbolismo de la conciencia del hundimiento:

El 11 de septiembre de 2001, cayeron las Torres Gemelas; 12 años antes, el 9 de noviembre de 1989, cayó el Muro de Berlín.

Y así lo escribió C. de Toledo (p. 31):

9/11 por 9 de noviembre de 1989, y el 11/9 por 11 de septiembre de 2001. La caída de un muro y la caída de las torres. Búm por detrás. Badabúm por delante. Dos veces 9, dos veces 11, y dos derrumbes. Entre estos dos hitos, aprendí a llamar capitalismo a lo que desde siempre se llamó crecer.

Cabe añadir que pueden parecer coincidencias naturales. Sin embargo, como la reflexión de ambos se adentra en la obligatoriedad del deseo, y en las posibilidades de lo no-concebido dentro del marco, me atrevo a pensar que quizás Zizek haya podido hojear o leer en los últimos meses el ensayo, quizás en la traducción italiana, donde se comenta en el prólogo la época abierta por la lucha contra el terrorismo. Yo reprochaba a El País que trabajase en el Babelia con automatismos, delegando en el trío de UPyD el desarrollo de los enfoques sobre Mayo del 68. Me alegro de que con la publicación de este artículo El País acepte que ha merecido la pena seguir diagnosticando nuestra época sellada con el romanticismo de los ojos abiertos. Zizek enlaza al capitalismo de los nuevos muros -Israel y Palestina, USA y México, España y Marruecos- con el espejismo de la alienación en los tres niveles del hombre y la privatización de lo común. No puedo sino darle la razón, pero tengo mis reservas a la hora de sistematizar como un mismo fenómeno el colonialismo bélico israelí y las políticas contra la inmigración, que por supuesto son criticables, pero no vulneran el Derecho Internacional. El Muro del Apartheid en Cisjordania mantiene toda su excepcionalidad en términos de injusticia, y no tiene sentido orientalizarlo más de lo que ya está, despojándolo de su terrible realidad exacta.