crónica compostelana (VI y fin)

Esta tarde acabo con el espejismo de una estancia intermitente. Ni siquiera habrá habido un finjido enamoramiento. Santiago no me ha engañado, y no he luchado por quedarme. He venido, he visto, me voy. La inmersión en la urbe tiene hoy muy poco sentido, y menos en la nostalgia católico-apostólica. Además, un musulmán aquí desentona bastante pronto. No quiere decir que no pueda estar cómodo, pero vamos, que el camino es el que es. Sevilla, en cambio, permite más travestismos. Ya veremos si Madrid o París dan otras respuestas. O si la respuesta definitivamente está en la gastronomía y las bibliotecas.

Por el momento, seguimos en la senda del gran llanero solitario. Este planeta toca campanas de despedida.

Gran P. S.:”Escupiendo sobre todas las tumbas”: Reseña de Ramón Cotarelo de Punks de boutique, de Camille de Toledo. No se la pierdan. Y eso que no se corta en la crítica lo más mínimo. Me alegro de que lo haya hecho así. Y viva el debate.

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Archivado bajo islam, Urban Culture

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