Post-adolescencia tardía de un crítico literario

Hablo de mí, por supuesto. Ni he conseguido nunca ganar suficiente como para mantener más de un día el espejismo de una emancipación, ni tan siquiera he roto con los comportamientos propios de la adolescencia. No tiene nada de síndrome de “Peter Pan”, sino de aspirante a mileurista con ganas de ser Oscar Wilde. La verdad es que casi ninguno de mis amigos “históricos” lucha por hacerse un nombre, salvo la contada excepción de Enrique Rivas Vañó, o Kike, o duckieboy, que al menos ha publicado relatos y poemas. Abdennur Prado es de una generación mayor, y lo conocí cuando ya se había forjado a sí mismo. Pedro, que podría ser una gran pluma, deja caer con cuentagotas sus bufaladas, pero no construye una red desde el blog.

Más en general, veo que el uso de las herramientas de las redes sociales cibernéticas para publicar, comentar y leer está en realidad bajo mínimos. Apenas se comenta literatura, salvo en blogs monográficos, como El lamento de Portnoy. Los posts son demasiado a menudo soliloquios, y se comenta muy poco lo que opinan los demás, ya sea porque parece obvio o porque la desidia así lo manda. Las entradas de escritores en la Wikipedia son reseñas editoriales pegadas sin tan siquiera una actualización. Hay más promoción de títulos de libros en venta en librerías a través de servicios on-line, que comentarios, tan siquiera mínimos, de lectores o lectoras de las novelas.

El periódico Público, que podía haber encarnado una variopinta y ancha generación de “hijos de la democracia”, se afianza en una postura cómoda de BOE digerible, y el resto de la prensa cada vez merece menos atención. Los blogs no consiguen despegar en audiencia, influencia y percepción social. Los informáticos se han montado un enorme entramado de funciones que el común de los mortales ignora. La renuncia ya no es sólo al poder, sino a cualquier forma de representación. Parece que el espíritu de los tiempos ya no es tanto ser líquido como el ser transparente. Mientras tanto, lo más vacuo, lo más vulgar, lo más estúpido triunfa todos los días en los despachos de los que llenan de contenido las cadenas de televisión. Nuestra adolescencia sin límites es teleadolescencia, la adolescencia ante la tele y a distancia de su propia personalidad. Cuando sea mayor, seré crítico literario. Post-adolescencia de un mundo que quiere ser joven sin saber para qué, y de jóvenes que quieren ser adultos sin saber cómo.

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11 comentarios

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11 Respuestas a “Post-adolescencia tardía de un crítico literario

  1. “Post-adolescencia de un mundo que quiere ser joven sin saber para qué, y de jóvenes que quieren ser adultos sin saber cómo.”

    No creo que haya mejor manera de definir a la generación X en la actualidad, tras el huracán. En fin, ¿tienes algún poemario terminado con tus obra más reciente, Mr. Complain? No te creas que no me faltan elementos pepito-grillenses a mi alrededor. La bella Elisa la primera. Acabaré mandando un poemario a un concurso para, por un lado, acabar con las presiones y, por otro, estar a la altura de las espectativas que te creas sobre mí. Pero, claro, tú tienes madera para aguantar recitales con sus preguntas e intoerrgatorios subsiguientes; yo, en las pocas ocasiones que lo he hecho, me siento como una pobre rana a punto de ser viviseccionada con aires de salón. Pero lo haré (material tengo de sobra), fracasaré, como siempre, y con ello, por un lado, acallaré la presión con mi insignificancia así hecha patente, y daré veracidad a tus palabras.

    Ripios-König

  2. Boy,
    Siento decirte que la gestación de un poemario mío está en entredicho mientras persista la sensación de callejón sin salida que me produjo “El gazal de Asís Nora”, un fiasco de crítica y público, así que por ahora mi poemario es el tag “Poetry” de este blog, y ni siquiera. Pero te animo fervorosamente a que te la pegues de nuevo contra el público y la crítica (que no habrá). Porque sabrás que no te critican por que te leen, sino porque no te leen. Nadie lee a nadie. Ni siquiera los jurados de los premios. Preséntate, es una excelente idea para confirmar que somos lo que no somos. Bueno, en tu caso no es tan dramático, tienes a una Musa y a público de fotolog. A lo mejor acaba habiendo sorpresa. Así te lo deseo.
    En cuanto a la generación, yo propongo una R. Generación R, como:

    -Restauración
    -Revisionismo
    -Religiosidad (hasta tú mismo pusiste Uno con mayúscula en el poema “Caminos”)
    -Recreo
    -Rock n’ Roll
    – Ripios (te lo debo).
    -Repetición
    -Robo (de ideas)
    -Rentabilidad (inasible)
    -Redención (¡en la p. poesía!)

    A de Matrix a Ripios-König.

  3. Vale. No sabía cómo funcionaba este portal. Entraré en Poetry y veré tus versos nuevos. Estate atento, porque te los comentaré. Mándame el Gazal de Asis-Nora. ¡¡No están preparados para tí!!; seguro que se quedan perplejos ante el simple nombre Asis-Nora, y ya de ahí en adelante caminan sumidos en la torpeza de su propia cretinización, incapaces de atrapar nada de tus versos salvo su terror de sí mismos, ignorado aunque sentido. ¿De dónde procedieron las críticas? ¿Significa eso que has publicado algo?

    Te propongo que elijamos concursos y nos presentemos los dos a los mismos. Puede que así nos animemos más. Hum, y podríamos redactar una genial carta de presentación, ¿qué te parece? O pelearnos publicamente, espada de plástico en mano, como un acto de teatro, si fueramos finalistas los dos. Y no asistir a la entrega si resultamos premiados alguno, ninguno de los dos- harías trampas, lo sé, y yo también.

    Voy a ver la sección citada. Y me gusta la R.

  4. Kike de Elisa,

    Urgas en la herida, tendré que empezar a quejarme. En cualquier caso, el Gazal está on-line 24/24 en abenyusuf.dsland.org, aunque ya no sé siquiera si recomendar una lectura que nadie comentó. De ahí que no hubiera crítica.
    Esperaría a presentarme a un concurso con un poemario que sepa que gana porque conozca el jurado y me sienta entre amigos, más que nada para ahorrarme el correo. Pero si tienes alguna propuesta siempre se puede meditar. Yo me presentaría con los poemas publicados desde que escribo el blog. Ganaría, asistirías a la entrega y yo diría que te merecerías el premio tú, pero que aceptaría el veredicto imparcial.

    Generación R

  5. Voy a descargármelo. Igual de encantadoramente ególatra que siempre. Mi poemario también se nutrirá del material que he colgado. Funciono mejor cuando me leen. De todas formas la gente es muy perezosa y lo más probable es que ni lo hayan leído.

    Mil saludos!!

    Ripios-König

  6. No lo encuentro. Dame el link, anda….

  7. Un breve guiño humorístico en este día de Sant Jordi.

    Y no dejes de escribir, Abensuyuf, publiques “oficialmente” o no, porque es todo un placer leer unos textos tan bien escritos y tan alejados de la superficialidad y frivolidad imperantes.

    Un abrazo

  8. Wau, Duckie, te veo poco ágil, está escondido en la nube de tags, pero se llega por cualquier camino. Pero no pasa nada, te doy el atajo del link directo. Un abrazo.

    algarabía, el estilo del crítico está en el palo. ¡Saludos!

  9. Sólo una pregunta… ¿pusiste en el lugar correcto el poemario? Quizá para ser criticado necesite ser (más) difundido…
    ¿Has probado Bookcrossing?
    (Y siento ahondar en la herida)

  10. No, no he probado, pero en realidad ese poemario aún puede ser estrenado, primero en un recital, por ejemplo en Sevilla. Creo que como texto por ahora está muy bien donde está, pero si hago un recital algún día, lo haré oral, que es la finalidad de toda poesía.

    Gracias, al contrario, las heridas más amargas son siempre las más dulces.

    Hasta pronto.

  11. … Hablando de post…
    Es cierto, Abenyusuf, lo que apuntas. Pero también creo que todo encaja en este tiempo, me explico.
    No voy a abundar en la idea del alargamiento de la juventud (compárense edades en el siglo XIX o en el XXI), ni en la ilimitada “segunda edad” (la vejez empezaría no en una edad, sino en una serie de achaques físicos). Esos desajustes -cambios- tienen sus reflejos. Somos de la segunda generación postfranquista. Nuestros padres no sabían ser libres y jugaron a ser jóvenes mientras su prudente capitalismo se lo permitiera. Hemos sido herederos de una despreocupación relativa y el cambio generacional es formidable, libre e impredecible.
    Si se habla de “inadaptación”, habrá que redefinir “adaptación”, pero cómo se hace eso sin caer en un tradicionalismo sospechoso?.
    Es cierto, nos movemos entre dos líneas casi contradictorias: la libertad total y absoluta y la servidumbre hacia un buen duenio. Claro, creando puentes (–> actualizaciones). En el caso particular de la Literatura, el soporte del libro está empezando a ser un elemento romántico de decoración. Pero la Literatura se actualiza (está bien, Abenyusuf, no haré más hincapié en eso, que nos conocemos). Hay otras literaturas, otros tropos, otros soportes. Qué queremos, triunfar como Larra en el siglo XXI? hay que inventar el más difícil todavía. De eso se trata.
    Discúlpame si acumulo ideas y no las desarrollo, creo que necesitaría algo más que un café para dialogar muchas respuestas a tu artículo.
    No hablaré de la tele, porque no me parece algo generalizado (sorprendentemente).

    Un abrazo.

    PD: Te he colgado, en mi blog, unas “Notas sobre Postmodernismo” que hará tus delicias (ergo, las nuestras).

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