Teoría del anticapitalismo

Hecho y derecho: ciudadanía y revolución.

Carlos Fernández Liria, Luis Alegre ZahoneroDaniel Iraberri Pérez /Youkali.

Via anticapitalistas.

2 comentarios

Archivado bajo Izquierda Anticapitalista

2 Respuestas a “Teoría del anticapitalismo

  1. PLUR

    Assalama aleikum Abenyusuf,

    Siempre con retrasos, no podía menos que dejarte una respuesta pública a nuestro diálogo interno, con el artículo por medio. En realidad, intenté mandártela hace tres días, pero por algún motivo me eché atrás, perdí el archivo, y remedité mi postura. Sea pues. El lapso me ha consolidado una primera reflexión que, espero, vaya en los dos sentidos: de entrada gracias, pues en efecto, la argumentación que siguen va pareja en muchos puntos de la mía. ¿Estamos, pues, de acuerdo? ¿En qué difieren las posturas? ¿Diferimos aún estando de acuerdo?

    Tal vez ahí se encierra la pirueta que les achaca su profesora y que yo quise llamar voltereta. Leí el artículo, no sin penas (¡24 páginas!), y fuí anotando una serie de puntos que llamaron mi atención. Ah, por cierto, gracia me hace eso de ser un “buen kantiano”, pues yo mismo siempre lo consideré así, durante mi formación académica, a menudo quedándome sólo, y si bien hacen una fiel exposición de la Obra, pensaba “être épargné” de entrar en tan largos detalles. ¿A eso te referías con que debía ir más a fondo? Selbstverstandlich, non merci.

    En la p. 10 del artículo (“Toda la pretensión ilustrada … que rija en todo momento”) y en la p. 11 (“Absolutamente … al estado civil”) exponen, a mi modo de ver, el eje de la argumentación, coincidiendo con la mía. Sin embargo, las conclusiones no son las mismas. La cuestión, según ellos, es si capitalismo o anti. Y afirman que no es posible un Estado de derecho en un sistema capitalista. Yo no entro en tal veredicto. ¿Por qué? En estos tres días no encontré una respuesta clara, pero sí se me atragantan ciertos detalles, matices, en realidad, de la lectura liberal y lockiana. Primero, sugerir que la propiedad privada es más propia del estado natural que del paso a lo civil, lo cual no se corresponde, puesto que para el padre liberal es precisamente en tanto que propietarios que podemos pasar a formar parte del contrato social. Segundo, que el susodicho contrato resida en la voluntad popular explícitamente renovada, mientras que Locke defendía que éste consistía en una aceptación tácita, coincidiendo con el paso a la mayoría de edad, y con eso basta.

    Entiendo por liberalismo el sistema de participación democrática. La aportación, ilustrada, del principio de la publicidad de Kant ahonda en ello…
    ¿Y el capitalismo en todo esto? Tal vez una cosa es hablar de especulación financiera y otra de economía de mercado. Para lo segundo, me parece acorde pensar en propietarios que intercambian bienes en un marco legal. Pero claro que una cosa es la perspectiva idílica del mercadito con personas de bien que intercambian felicidad y otra el sistema capitalista actual. De acuerdo, pero en la misma medida, una cosa es pensar en el pacto constituyente que emana de la voz y voluntad del pueblo y que es garantizado por les “hussards” vigilantes dispuestos a coger las armas, y otra el complejo sistema informacional y legal que tenemos hoy día. Al segundo, no tengo claro que el capitalismo lo pueda poner en jaque sin más.

    A su vez, una historia es la de salir de la pobreza y los pasos dados para apropiarse de los medios de producción, y otra la del desarrollo de la democracia liberal y las sociedades de la información. Entiendo que son momentos distintos. Mi artículo pretendía retomar las fuentes que han hecho posible el segundo.

    Te digo, no tengo claro que deba llevarles la contraria. Pero tampoco me resulta limpio afirmar que Bélgica o España no son estados de derecho. Ah, otro punto, cuyo nudo argumental tenemos muy presente, precisamente, en la tierra heredera de las Siete Partidas y que recuerda a la confusa invocación de precedentes en las guerras carlistas: ¿qué es eso de golpes de estado estructurales? ¿No te recuerda a eso de que “no condeno la violencia terrorista, porque condeno todas las formas de violencia y también la del estado”?

    Espero haber arrojado más luces que sombras. Por lo menos, me siento aliviado de haberte mandado una respuesta.

    desde tierras lejanas y con constantes secuelas de influenzas muy humanas,
    un abrazo

  2. Wa’alaikum assalam,

    Señalas con razón lo que a mi modo de ver son los errores retóricos que se esparcen por el texto, errores románticos que no deben hacernos menospreciar el alto valor político del objeto esencial del texto, engarzar palabras como justicia, Estado de Derecho, revolución y capitalismo. En realidad, y como sitacionista, desconfío mucho de la posibilidad de llegar nunca a un Estado de Derecho, y por lo tanto desconfío también de la apropiación de la eternidad por parte de la razón en un momento de la historia. Me sumo a tí en lo objetivamente ridículo que es sugerir que Bélgica o España no son Estados de Derecho y Venezuela o Cuba sí, pero no para salvar la miseria moral de la burocracia en el poder de los dos países europeos, sino para destacar que el anticapitalismo se da desde las premisas del Estado liberal al que hay que llegar primero, para después superar (valga también para el caso de ETA terrorista). Antes de eso, nul orietur.
    De todas formas, qué curiosa la historia, porque el golpe de estado de este fin de semana en Honduras va como un anillo al dedo al texto que hemos criticado.
    Saludos y mucha suerte,

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