Verano en la carretera

Tenía apenas ocho años y no reinaba más que en los cromos, los cómics, los tebeos y como mucho la bici. Ocurrió una tarde de septiembre, salí con mi bici a dar la vuelta al mundo, y tratando de pedalear más rápido que los portales, derrapé sin quererlo y un coche dio un frenazo antes de que me atropellase. No me había pasado nada, no le había pasado nada a la bici. Sin embargo, al día siguiente, supe que no volvería nunca más a leer cómics, ni a salir en bici. Sí, a partir de ese día, la poesía era una obsesión con gusto de asfalto. Mi primer poema no fue muy bueno, pero ya tenía toda la amargura del veterano de las autopistas.

Por eso siempre digo que los camioneros son como catedráticos.

(Imagen sacada de la página personal del pintor Lorenzo Dupuis).

Deja un comentario

Archivado bajo tale

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s