Una serpiente en la servilleta

Cenaba espaguetis sabrosos, y al pasarme la servilleta por la boca me espantó el contacto con la piel de una serpiente, que salió de la funda de algodón y se me cayó en las rodillas, dándome un susto. Decidí por fin deshacerme de ella: primero la cogí con el plástico al revés para no tocarla, di la vuelta como un bolsillo al embalaje, llené la bolsa de arena fina del desierto que tenía en la biblioteca, y tras cerrar la puerta, me dirigí hacia el bosque. Una vez allí la solté y se alejó rápidamente. Me pude tranquilizar para procurar saber cómo no había notado su peso cuando agarré la servilleta por primera vez.  Después pensé que el peso que no noté y la aparición sólo se explicaban si la serpiente era la metáfora de otra cosa; pensé en el hambre, en la pobreza, en las angustias: tal vez todo junto, y también por separado.

Deja un comentario

Archivado bajo tale

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s