Archivo de la categoría: Mahmud Darwish

El espejismo del Apartheid

Il faut du courage pour porter une kippa dans ces lieux féroces qu’on appelle cités sensibles et dans le métro parisien ; le sionisme est criminalisé par toujours plus d’intellectuels, l’enseignement de la Shoah se révèle impossible à l’instant même où il devient obligatoire, la découverte de l’Antiquité livre les Hébreux au chahut des enfants, l’injure ” sale juif ” a fait sa réapparition (en verlan) dans presque toutes les cours d’école. Les Juifs ont le cœur lourd et, pour la première fois depuis la guerre, ils ont peur.

A. Finkielkraut.

Entre las personas educadas solemos dar por hecho que el estudio de la historia permite aprender del pasado, o por lo menos puede servirnos para no repetir los errores más garrafales cometidos previamente. Pero el estudio de la historia también puede producir un conocimiento mimético, según el cual cualquier situación es o parece el reflejo de otra, y del rcuerdo se pasa al atajo que no explica, y que en el peor de los casos, entorpece.

Me parece que entre las personas más inteligentes, concienzadas y generosas de nuestras sociedades, que identifico con los y las activistas o interesados por la causa palestina, se ha extendido una mímesis que si bien en un momento pudo ser útil, hoy en día agarrota más el pensamiento que otra cosa, hasta el punto de que la veo más como un espejismo que como un diagnóstico certero de lo que sucede entre Israel y los palestinos; me refiero a la analogía del Apartheid.

Vale la pena reconocer que no es un espejismo especulativo, sino basado en múltiples factores objetivos e indiscutibles, entre los que citaré los primeros que me vienen en mente:

-el enclaustramiento (en el caso palestino de forma más literal, con el Muro del Apartheid)  de la población autóctona por colonos “blancos” y la desposesión de las tierras; la destrucción de la vida económica de los oprimidos.

-el conflicto racista que se engarza en un discurso ultraconservador.

-la dosificación de la violencia del opresor según criterios estratégicos o técnicos, y también según criterios de emotividad y tolerancia en la recepción por la opinión pública internacional.

-la deshumanización propagandística de los oprimidos.

-el paralelismo del proceso fundacional entre el sionismo judío y los sionismos cristianos en Sudáfrica y la antigua Rodesia (y también en los Estados Unidos).

-el papel vergonzoso de la “comunidad internacional” frente a la valentía y seriedad de la resistencia alentada por la sociedad civil global.

Creo que, sin duda, se pueden añadir más paralelismos entre la situación que conoció Sudáfrica y la que viven hoy los árabes en “Palestina” ocupada por Israel y dentro del Estado de Israel. No creo haber sido exhaustivo.

Pero la cuestión que me interesa es señalar aquí por qué no solamente esos paralelismos no nos pueden llevar a reducir el conflicto, la lucha de liberación palestina, a una variante de la lucha contra el Apartheid sudafricano, y por qué dicha analogía puede incluso llegar a ser contraproducente, para los palestinos, para los ciudadanos del mundo, y también en concreto para los israelíes que quieran realmente vivir en paz con sus vecinos.

Diferenciaré dos niveles, el nivel de los problemas teóricos, y el nivel de las consecuencias negativas que, a mi modo de ver, este proceso puede llegar a generar, o está ya generando.

A nivel de los problemas teóricos que me plantea la analogía entre Sudáfrica e Israel, comenzaré señalando lo más obvio, la irreductibilidad de los parámetros específicos de la situación presente en Israel y  el no-estado de Palestina. Y el primer comentario es ciertamente provocador: a pesar de la necesidad de subrayar la continuidad de la opresión israelí, durante más de sesenta años desde la Nakba de 1948, el conflicto también ha cambiado por fuera y por dentro. Sería complicado jerarquizar cuáles son, han sido los cambios fundamentales, pero mencionaré en cualquier caso dos:  la subordinación de la agenda global americana al sionismo israelí desde la época de Reagan, proceso que se exacerbó de forma exponencial con Bush Jr., y que tiene como principal corrolario que enfrentarse a Israel es enfrentarse a la principal superpotencia económica, estratégica y militar (no era el caso de Sudáfrica, más apoyada por Suiza y los bancos que por los gobiernos de la OTAN, pese al de Guerra Fría); y la transformación radical de la resistencia palestina, que, de nacionalista, islamopoulista y tercermundista, está hoy sumida en una guerra civil de baja intensidad entre una burocracia colaboradora (la OLP) y un movimiento complejo, Hamás, que abarca desde la legitimidad democrática de las urnas hasta el islamofascismo ahmadineyadesco más insoportable. Volveremos sobre este último punto.

Si en la teoría el Apartheid no es un modelo que nos permita asir en su profundidad el motor interno y los estímulos externos del conflicto, de la lucha de liberación palestina, a nivel de las consecuencias prácticas de haber priorizado la analogía entre Sudáfrica e Israel, creo que hay muchas cosas que comentar. En primer lugar, cabe tener presente que, tal y como ha demostrado Israel recientemente, los soldados israelíes asesinarán a pacifistas musulmanes turcos con  la misma impunidad con la que asesinan a palestinos y otros libaneses. Esto viene a corroborar un riesgo que el humanitarismo occidental debe atajar urgentemente, a saber, negociar su propio imperialismo, su propio racismo larvado, de forma tal que se prevea una resistencia eficaz en la medida en que sea de “sangre blanca”. Por un lado, esto supone arrebatar la capacidad de ser eficaces solidariamente a los musulmanes por el hecho de serlos. Es un planteamiento en sí mismo vicioso por islamófobo, que puede acarrear graves consecuencias también en los territorios ocupados palestinos, con un neocolonialismo humanitario, una vez más colaborador a su pesar, que se interponga entre la violencia alegre de los israelíes y el papel de víctimas archicalladas de los palestinos.

En segundo lugar, la analogía con el Apartheid se explica también por un complejo de inferioridad, de incapacidad de los movimientos de solidaridad con los palestinos, y es que al final parece que el Apartheid permite esquivar la necesidad de colaboración, o llegado el caso, de enfrentamiento, con el movimiento que hoy encarna de forma más clara el liderazgo político de la sociedad palestina, Hamás. Más allá de lo ridículo de la propaganda israelí tras el asesinato de los pacifistas turcos, vinculándolos con Hamás, Hizbolá y Al Qaeda, lo cierto es que resulta sorprendente cómo ni tan siquiera en círculos reducidos dentro del abanico del activismo pro-palestino existe una corriente claramente dispuesta a significar su voluntad de colaboración con Hamás. No nos engañemos, esto se debe a la sencilla razón de que Hamás, por muchos esfuerzos que se quieran hacer para comprender las cosas, no deja de ser un atolladero, un camino sin salida. Por sus prácticas islamofascistas que dan escalofríos a cualquier “blanco”, por sus pecados originales antisemitas y terroristas, y por sus torpezas actuales que le hacen inclinarse al mismo tiempo hacia Arabia Saudí y hacia Irán, cuando ambos países son dictaduras que nos espantan. Con Hamás, no hay Apartheid, porque el Apartheid se derrumbó, pero Israel nunca se derrumbará ante Hamás, preferirá el Armagedón.

En tercer lugar, y acabo, la analogía del Apartheid esconde una forma de narcisismo blanco que tiende a edulcorar la historia, a darle un barniz bonito a lo que fue una tormenta precipitada por la demografía y el Gran Juego. Esta forma de narcisismo se propone atribuir al boicot, a la movilización internacional, bienpensante, antirracista, un papel tal vez demasiado hinchado en el proceso de desmembramiento de la legitimidad del régimen sudafricano racista (piensen en todo lo que acarrea la senda emprendida por John Carlin). Con el mismo narcisismo, la campaña respetable, justa y eficaz de BDS (boicot, retirada de inversiones y sanciones) contra el régimen israelí alimenta tangencialmente ensoñaciones, espejismos, batallitas en fin ridículas de “blanquitos” de campus, que se sienten así no solo partícipes de la historia, sino a veces también, por méritos de veteranía autoinducida, con derecho ganado en sucedáneo de combate a la broma antisemita, rejuvenecida en nombre de los palestinos.

Referencias adicionales:

http://en.wikipedia.org/wiki/Israel_and_the_apartheid_analogy

http://apartheidweek.org/

El apartheid de Israel: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=101959

Uri Davis, Possibilities for the struggle within: http://books.google.es/books?id=Qxo55svQBNUC&printsec=frontcover&dq=apartheid+israel&hl=es&ei=G-gOTJDXIZSr_QaQr_3vDQ&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1&ved=0CDEQ6AEwAA#v=onepage&q&f=false

Ben White, Israeli Apartheid: A Beginner’s Guide. 2009.

Alain Finkielkraut: Au nom de l’autre: Réflexions sur l’antisémitisme qui vient. 2003.

http://periodismohumano.com/en-conflicto/el-bds-israel-y-los-afrikaners.html

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo "Socialist" Zionism, anarquismo, anteUtopia, antisemitismo, antisituación, arabismo, âge hypermoderne, Bagdad, Bible, Boicot a Arabia Saudí, Boicot a China, Boicot a Israel, Boicot a Italia, Boicot a La Unión Europea, Boicot a las dictaduras, Boicot a Rusia, Boicot a USA, capitalism, Christian Zionism, colonialism, Cosmopolitanism, criticism, culture's distortion, dâr al-Harb, Education, EU, Guantánamo, Human Rights, humanitarism, II Guerra Fría, imperialism, individualismo, islam, islamofascismo, islamofobia, Izquierda Anticapitalista, Jewish Zionism, Jihâd, judeofobia, La sociedad del fútbol, Left, Madrid II, Mahmud Darwish, Muslim Zionism, nationalism, Obama, orientalism, Palestine, politics, Postmodernism, Postmodernity, press, Punks de boutique, rhetorics, Rightist Zionism, scenes, sent-hoyo, situjihadism, TAZ, Urban Culture, USA, webislam, [[الله اكبر]], القران الكريم, المقاومة المسلحة في فلسطين, انتفاضة غيتو غزّة, تهكمية, حرب في أفغانستان, دعاء, صلاة, صبر

Recrear males en el racismo y la barbarie

La doble moral de Occidente atlantista con el mundo árabe tras lo sucedido en Gaza es un paso atrás de cuarenta, cincuenta años en la lucha contra el racismo. La islamofobia ha calado de forma tan profunda que los reflejos más naturales, como el  préterito rechazo del antisemitismo, desaparecen. El día en que el antisemitismo sea tan feroz como lo fue durante décadas y siglos en Europa, la islamofobia se desatará de forma aún más exacerbada. El modelo que parece avecinarse es un comunitarismo en el que los “líderes musulmanes” defenderán a los “suyos”, el sionismo a los judíos (contra la voluntad de muchos de estos) y el Papa Benedicto XVI a los católicos, y así sucesivamente. Y los ateos y agnósticos pensarán en crear sus propios “mecanismos de defensa”, si es que no están ya en marcha. Porque mucha izquierda, la que desprecia el feminismo y el feminismo islámico en particular,  y toda la derecha, o casi toda (no recuerdo a nadie que se salve), ve en la opresión israelí al pueblo palestino, incluso durante el propio desarrollo de un genocidio y la destrucción de buena parte de Gaza, un “mal menor”, es decir,  una barbarie aceptable, un precio que hay que pagar (“hay que pagar”: ¿el impersonal se refiere al humanitarismo, al antisemitismo -manera fácil de despachar la cuestión-, o que paguen los palestinos con su vida?) para reprimir al fanatismo islámico, o sea, el islam, que tanto les asusta/incomoda/molesta. Todos juegan hoy con el miedo de todos, unos con mayores medios -gigantescamente mayores-, y otros como pueden por pura defensa propia: resistencia armada legítima.  Y como siempre con la barbarie, se ceba más con los pobres. Por eso los remedios a los males deben buscarse ante todo mediante una lucha por la verdad, y la verdad es que nadie debe responder de los actos de otros, y ningún castigo colectivo es justo, y quien catiga colectivamente es un tirano cruel y odioso. El sionismo lleva ya décadas, por no decir un siglo, castigando colectivamente al pueblo palestino por ser palestino. Es hora de que los  millones de atlantistas acostumbrados a la recreación de los males ajenos comprendan que su racismo es la semilla de tanta barbarie, y que para superarlo hay que hacer un esfuerzo mental.

– ¿Sin que ganen nada a cambio?

– Sí. Sin ganar nada a cambio. Salvo recuperar la dignidad perdida.

Deja un comentario

Archivado bajo anarquismo, arabismo, âge hypermoderne, Bagdad, Bible, capitalism, Christian Zionism, colonialism, Cosmopolitanism, criticism, dâr al-Harb, ecology, Education, EU, feminism, France, Guantánamo, Human Rights, humanitarism, imperialism, islam, Izquierda Anticapitalista, Jewish Zionism, Jihâd, léxico, Le Coeur Un, Left, Mahmud Darwish, Middle Age, Muslim Zionism, orientalism, Palestine, politics, Postmodernism, Postmodernity, situjihadism, Sufism, USA, كرامة, webislam, القران الكريم, المقاومة المسلحة في فلسطين, انتفاضة غيتو غزّة, حرب في أفغانستان, دعاء, صلاة, صبر

Un paso hacia la justicia para los palestinos: la causa denunciada por una asociación de derechos humanos ante el juez Grande-Marlaska

Bismil·lâh al rahmán y rahim

Una buena noticia del diario Público de hoy : Israel responderá a las preguntas de Grande-Marlaska. Me parece que es sumamente importante, en el largo proceso de la evolución del Estado de Israel hacia el actual regimen de apartheid, que se enfrente a los requerimientos de un juez que no está de su parte, en la medida en que en España hay una soberanía y una independencia del poder judicial. Contra la justicia no cabe la corrupción. O bien Grande-Marlaska sigue con el caso, y solo puede emitir una sentencia condenatoria. O Grande-Marlaska se desentiende, dejando la pelota para el siguiente, que tendrá que actuar. No podrán desentenderse todos. Algún día esto va a tener una salida. Como en el caso de Sudáfrica, un sistema de impunidad para ciertos delitos se hace a la larga insostenible.

Wa al-hamdu lil·lâhi rabbi -l-3âlamîn

Deja un comentario

Archivado bajo anteUtopia, Borders, capitalism, Christian Zionism, colonialism, culture's distortion, dâr al-Harb, EU, Human Rights, humanitarism, imperialism, islam, Jihâd, Mahmud Darwish, mobility, Palestine, politics, Postmodernism, Postmodernity, press, situjihadism, TAZ, صلاة

La vida es más bella con Piazzola

Pues sí, todo pasa, pero los mejores se quedan. Hay que ver las películas de Solanas (Sur), hay que amar a Piazzola, como ahora gracias a Radio Clásica. Porque todo continúa, ningún duelo por un poeta puede durar más de cierto tiempo, y no es cuestión de usar a los muertos y sobre todo a Darwish para luchas de otro calado. Ya está, y ahora a dejarse vencer por el toque tango de las melodías porteñas de Piazzola. Seguro que a todos nos gusta.

Deja un comentario

Archivado bajo Mahmud Darwish

Semblanza valiente de Mahmud Darwish por Adlène Meddi

Bismil·lâh al rahmán y rahim

A continuación reproduzco mi traducción de la semblanza de Mahmud Darwish escrita por Adlène Meddi para el periódico argelino El Watan:

Hasta la frontera de la última rima, el poema seguirá siendo doloroso. Habrá que negociar con Israel para consagrar a Al-Jalil como refugio de la sepultura del poeta Mahmud Darwish. Habrá que reclamar la tierra, esta vez, para un trozo de tumba, y esperar ver salir del despojo alineado un tallo de tomillo y de violetas. Hasta el último aliento dramático del exilio y del país llevado en una maleta, de ese “país que se rompe en los dedos como porcelana” (Madih adhil al âli), el poeta no es sino su poesía. Una poesía ardiente como el arbusto del Monte Sinaí, cortante como los trazados del Muro de separación y sofocante como la ocupación. Mahmud Darwish se ha muerto. Y no solo lo llora la Palestina que delimitó en sus poemas, lo añora toda la humanidad apegada a la libertad y al universalismo. Porque ¿quién ha interpelado al mismísimo Dios para declinar Su identidad, aparte de Darwish en el Beirut genocida de 1982? ¿Quién, aparte de este colérico seductor, desencadenaba, desde El Cairo hasta Estocolmo, el escándalo con los policías de los aeropuertos, cerberos modernos de las fronteras entre los corazones?

¿Quién, aparte de este generador de ciclones estéticos, podía reunir verdugos y víctimas en el mismo tango infernal entre dos líneas y miles de años de masacres? ¿Quién hubiera podido, aparte de este exiliado, redactar la declaración del Estado Palestino en 1988 en Argel mientras que se ahogaba en la poesía del amor y de la espera en el purgatorio hostil de los hoteles cuyas direcciones se olvidan? Identificado con un país y con una causa, el gran poeta árabe intentaba imponerse ante todo como poeta. Una mirada. Un poema que gana peso sobre los frágiles pétalos de una flor. Con una flor del almendro decía toda la inhumanidad del ocupante.

Con una procesión de funerales de un extranjero decía toda la humanidad de los demás. Y con la cólera de un poeta, explota la de toda una nación. “Seremos un pueblo cuando podamos criticar el vientre de una bailarina / Seremos un pueblo cuando podamos criticar a los poderosos / Seremos un pueblo cuando la ley proteja a la prostituta trabajando en la calle / Seremos un pueblo cuando reconozcamos nuestros errores.”

P. D: Gracias a Taliba que ha tomado la iniciativa, se ha publicado también en webislam, y sobre todo se ha corregido mi error garrafal de conjugación. Shukran!

2 comentarios

Archivado bajo Christian Zionism, colonialism, criticism, culture's distortion, Gazal, Human Rights, imperialism, Le Coeur Un, Literature's Theory, Mahmud Darwish, orientalism, Poetry, politics, press, queertly, quotes, scenes, situjihadism, webislam

Buena semblanza de Mahmud Darwish por Mouna Naïm

Bismil·lâh al rahmán y rahim

La gran periodista Mouna Naïm del periódico Le Monde ha dado el tono de lo que supone escribir sobre Mahmud Darwish, sin entrar a saco y solamente en el populismo de los estadios de fútbol. Presenta la persona delicada que fue, tímida incluso, y sobre todo transmite correctamente y desde el principio la intensidad de su escritura a partir del poema Mural, “un diálogo lírico constante con la muerte”. Comenta también cómo estuvo escribiendo su último poemario hasta el final, que presentía con total lucidez. Sigue en el tono de la gravedad, comentando “la enfermedad incurable de los palestinos”, en boca de Darwish, que no es otra que la esperanza “de vivir una vida normal en la que no seamos ni héroes ni víctimas”. Todo el resto de la semblanza es ajustado, sin esconder la verdad de los hechos, llamando a las cosas por su nombre, y sin que falte una mención a los elogios a Darwish de los escritores israelíes Avrahan B. Yehoshua y Haïm Gourï, y a las obras traducidas al francés. In shâ’ Al·lâh más intelectuales se animen a escribir más semblanzas en lenguas europeas.

Deja un comentario

Archivado bajo France, Mahmud Darwish, Poetry, press, situjihadism

Silencios sobre un poeta extraordinario

Bismil·lâh al rahmán y rahim

Aún nadie ha escrito en la prensa española una buena columna dedicada a la figura de Mahmud Darwish, recién desaparecido. Lo único decente es la esquela publicada en El País. Hoy el artículo en Público de Gillaume Fourmont -decididamente- es un trámite estúpido, con la reflexión de siempre sobre los estadios de fútbol para un poeta. Tres minicolumnas, muchos versos citados, pero sin ningún criterio, y la salida por peteneras. Sigue leyendo

2 comentarios

Archivado bajo criticism, Literature's Theory, Mahmud Darwish, Poetry, press, situjihadism